El dólar agro, la medida anunciada por el Ministerio de Economía nacional para los exportadores de las economías regionales, no fue bien recibido en el empresariado mendocino.

«Nos llevamos un poco de sorpresas porque creíamos que todo lo que se liquidara a partir de abril iba a tener el valor de $300 el dólar, pero en realidad es para operaciones que se realicen en estos 90 días» expresó el reconocido productor local Jorge Rubio Roca y sostuvo que «para pequeñas empresas es muy difícil que podamos tener un dólar de $300 porque no hacemos, regularmente, exportaciones todos los meses». 

En resumen, la medida establece que los exportadores que vendan sus dólares podrán acceder a un tipo de cambio diferencial de $300, hasta el 30 de agosto. Esto significa que por ese lapso de tiempo, cobrarán más por cada dólar que ingresen, lo que en teoría incentiva a las empresas a adherir al programa y cumplir con los requisitos que pide el Gobierno.

«En algunos casos con los exportadores se trabaja a 30, 60 o 90 días de forma de pago y de la llegada de la mercadería, en otros casos se trabaja con un pago anticipado o cuando la mercadería llega. Son muy pocos los casos en los que se cobra por adelantado», explicó Rubio Roca. Lo que el dólar agro plantea en teoría, en la práctica se verifica muy difícil de cumplir, ya que el plazo de la medida es «absolutamente insuficiente» tanto para para el vino como también para los frutos secos, entre otros productos que se exportan desde Mendoza.

El Ministerio de Economía dividió en cuatro categorías a las empresas, dependiendo de qué porcentaje de su facturación corresponda a exportaciones. Aquellas que más exporten podrán aumentar menos el precio (1% por mes), mientras las que facturen más en el mercado interno podrán ajustar hasta 3,2% mensual. «Las grandes empresas están exportando diariamente, es obvio que sus volúmenes son mayores y por eso tienen más aceitada la forma de pago. Ellos si se verán beneficiados por el ‘dólar agro'», remarcó.

Por último, Jorge Rubio Roca destacó que «son medidas tomadas con buenas intenciones, pero son más psicológicas que efectivas en la practica. Sin embargo, nos tenemos que adaptar a las medidas que toma el gobierno pero para las empresas chicas y medianas es muy difícil logras este dólar de $300».