Dos concesionarias del Gran Mendoza involucradas, 13 detenidos, los secuestros de cocaína y marihuana, armas, 197 municiones, celulares, 97 vehículos , motos, balanzas de precisión, dinero en efectivo más documentación fueron parte de uno de los procedimientos más importantes en la historia del narcotráfico y narcolavado de la provincia.

El operativo «Manolo», nombre de uno de los propietarios de Majul Automotores se inició en enero del 2017 cuando los federales detuvieron a una pareja que tenía en San Rafael un «quiosco» de venta de drogas.

Allí se secuestraron varias dosis de cocaína y empezó una tarea de inteligencia que condujo el juez federal Eduardo Puigdéngolas, que con apoyo de los policías desbarató una organización dedicada a la comercialización y distribución de la droga y al lavado de las ganancias por la venta de estupefacientes.

Es así que después de un año de trabajo intenso en todo el territorio mendocino con escuchas y tareas de inteligencia se pudo dar con los capos de la banda, los distribuidores y los vendedores.

En total se secuestraron 7.800 dosis de cocaína y más de tres kilos de marihuana que provenían de países limítrofes, según dijo el jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia, que viajó al departamento junto con el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, y el ministro de Seguridad, de la provincia Gianni Venier.

Roncaglia confirmó que «los dos jefes de la banda tenían concesionarias en el Gran Mendoza, una es Majul Automotores y la otra Ceppi Automotores». La compra y venta de autos era la forma de lavar el dinero ilegal que provenía de la venta y distribución de los estupefacientes.

En este escenario, Burzaco informó que «son 13 los detenidos en 15 allanamientos que se realizaron en San Rafael, Malargüe y el Gran Mendoza». Ocho de los apresados son sanrafaelinos, uno era el que traía la droga desde Mendoza y el resto se dedicaba al narcomenudeo.

El funcionario nacional destacó la política del gobierno en combatir el narcotráfico y felicitó «a los federales y a la ciudadanía que se compromete en denunciar a los vendedores de droga». También informó que «esta política se verá complementada con programas nacionales como «Barrios Seguros» que tienen como objetivo alejar a los narcos de cada uno de los barrios como lo hicimos en otras partes del país».

El operativo nació con una denuncia anónima que se cristalizó con la primera detención en San Rafael. Luego se inició el trabajo que concluyó con la desarticulación de la banda.

En total se sospecha que se trató de un negocio de unos 50 millones pesos entre el valor de la droga secuestrada más la incautación de los 97 vehículos y 16 motos que estaban en las concesionarias del norte mendocino.

A.C