El 16 de abril comenzó la corta de 4 meses del Río Atuel y los números ya muestran un respiro para la cuenca, la cual era la más afectada por la crisis hídrica en toda Mendoza.

Es que en menos de diez días de corta anual ya se lograron recuperar 10 hectómetros cúbicos en los diques El Nihuil y Valle Grande, quienes son los que “guardan” el agua de la cuenca.

Según los números de Irrigación, desde que arrancó la corta anual se pasó de 108 a 118 hectómetros cúbicos acumulados, lo que significa pasar el 31 al 34% de reservas en los embalses. Se trata de un buen crecimiento de un 3% en apenas unos días.

La corta se extenderá hasta el próximo 20 de agosto y serán cuatro meses de invierno sin erogaciones para poder acumular la mayor cantidad de agua posible de cara a la próxima temporada de primavera.

A pesar de que se empieza a “acumular” agua, las perspectivas plantean que está ingresando menos agua que el promedio histórico, lo que augura una temporada 2018-2019 no muy benevolente en materia de agua para riego. Hay que tener en cuenta que el pronóstico de nevadas durante el invierno tampoco es muy alentador.

Según las estimaciones de la subdelegación de aguas, se espera llegar a la próxima temporada con un nivel de embalse que podría estar llegando al 85% de la capacidad total.

Diario San Rafael