El Jefe Comunal se reunió con empresarios interesados en establecer una planta de congelados de frutas y verduras en General Alvear (IQF). La iniciativa no solo promete diversificar la economía local, sino que también tiene como objetivo principal abastecer al mercado nacional e internacional.
Durante el encuentro, se discutieron los detalles del proyecto, que se estima requerirá una inversión de entre 7 y 10 millones de dólares. Además, se prevé que la planta genere más de 40 empleos directos, lo que podría tener un impacto positivo en la creación de trabajo y en la dinamización de la economía regional.
El Sr. Intendente Alejandro Molero destacó la importancia de atraer inversiones que beneficien a la comunidad y resalten el potencial productivo del departamento. La presencia de esta planta no solo contribuiría al desarrollo económico local, sino que también posicionaría a la región como un actor relevante en el mercado internacional de alimentos congelados.
La propuesta es evaluada cuidadosamente, y se espera que en las próximas semanas se avance en los trámites necesarios para su implementación.
Molero se reunió con empresarios para evaluar la instalación de una planta de congelados en General Alvear
¿QUÉ ES EL IQF?
La congelación IQF (Individual quick freezing), también denominada Congelación Rápida Individualizada, es un proceso de refrigeración criogénica utilizado en la industria alimentaria. «Tanto las frutas como las verduras tienen un proceso muy rápido de congelado, de aproximadamente 3 minutos», explicó el Ingeniero Industrial Javier González quien está al frente de una planta ubicada en San Pedro. Las plantas de IQF pueden llegar a congelar casi 3.000 kilos de producto por hora.
«Si bien hay un 30% de mercado interno, es necesario exportar para que la empresa subsistir», subrayó el Ingeniero y destacó que «hay mercado en el mundo para poder exportar». El producto congelado puede ir a granel o envasado en bolsas de hasta 2 kilos, en el caso de las exportaciones se empaquetan en cajas de 13,6 kg.
En cuanto a las ventajas del producto congelado, González manifestó que «tienen una durabilidad de 2 años, no cuenta con ningún agregado ni conservantes, por lo que no pierde ninguna propiedad. Una vez que el producto se descongela es igual que comerlo como cuando lo compras en la verdulería». Su uso va desde la gastronomía y consumo hogareño, hasta el industrial.
