El ingeniero Civil, Tomás Ulzurrun, también miembro del Comité Argentino de Grandes Presas, trabajó en la antigua Agua y Energía Eléctrica de la Nación en obras y en proyectos hidroeléctricos, sobre todo en nuestros ríos. Basado en su amplia experiencia, considera, que se ha hecho un grave daño ambiental en El Nihuil.

Es que según argumenta los embalses deben regularse en función de la nieve caída en el invierno, dato que se tiene luego de las mediciones en septiembre y luego con los aforos diarios del caudal del río se puede semanalmente establecer los caudales convenientes a usar tanto para energía como para riego. Critica a la ingeniería joven porque pareciera que no tiene en cuenta las experiencias anteriores y hoy los resultados son un lago transformándose en un pantano (en referencia al Nihuil).

Ulzurrun, destaca que estos últimos 5 años ha habido crisis de nieve en la cordillera y que por ende se han reducido mucho los glaciares, por ello se cuenta solamente con la nieve que cae, que el año pasado fue de un 20% menor del promedio habitual. Destaca además que nuestros ríos son de régimen nival o sea que, fundamentalmente tienen agua por la nieve que cae durante el invierno en la cordillera.

Y aunque resaltó la gran ventaja de tener el Atuel y el Diamante con un dique de cabecera que son los que almacenan en el verano el agua del deshielo y un dique compensador que tiene que juntar los caudales que pasan por las centrales hidroeléctricas durante el invierno, en el caso del Atuel este mecanismo no se ha respetado.

El embalse del Nihuil, aunque pase el agua por las centrales, tiene que llenarse con el agua del deshielo para marzo; mientras que el embalse de Valle Grande, tendría que estar bien bajo y volver a llenarse para noviembre con el agua que pasa por las centrales para cuando comienza el riego. Siempre se hizo así. De esta forma se hacían solamente dos cortes río abajo: en junio y julio, de 10 días o de hasta 2 semanas en cada mes, para hacer la limpieza de los canales. Ahora veo que es un lío, cortan a cada momento.

Aparentemente se cree que llenando los dos embalses se va a tener mayor reserva de agua y no es así porque no se aprovecha la ventaja explicada.

Por otro lado asegura que “no puede ser que Buenos Aires u otro pida energía y ya se la vendamos sin tener en cuentas las consecuencias; es entonces un lindo negocio para el concesionario que debiera adaptarse a la realidad cuando hay escases de nieve. El gobierno de la Provincia tiene que poner freno y regular lo que se puede largar, que no es todo lo que quieran porque hacemos desastres como se ha hecho en el Nihuil, que se ha transformado en un pantano y eso se viene viendo desde hace 15 años cuando empezó el problema de los peces muertos, algo que se deriva del mal manejo de los embalses”.

Sobre la actual situación del Nihuil, el ingeniero plantea que, “si el embalse en el mes de julio está 3 o 4 metros más bajo que el máximo nivel normal, la lama que creció en el verano, se encuentra flotando, el viento la va cortando y la lleva a las orillas. Entonces lo único que hay que hacer es sacarla de las orillas y éste es mejor y más económico método que sanea todo el lago, y no con una maquinita cortando frente al club o al pueblo que sólo es una solución parcial”.

Finalmente, comentó que los especialistas de Gendarmería Nacional que cuidan los lagos del sur, realizaron estudios en el Nihuil y observaron que ya estaban apareciendo las algas azules que son el principio de un pantano y que producen problemas de hepatitis, al sistema nervioso y otros problemas de salud; que solamente se puede eliminar con rayos ultravioleta, por ello el ingeniero considera que Irrigación tiene que poner punto final a todo esto. No se puede manejar el río tal como lo está haciendo.

Diario San Rafael