El reservorio tiene capacidad de 21.000 m3 y beneficiará a más de 4.500 hectáreas.
La obra busca cumplir con el objetivo de mitigar los efectos de la oscilación en los caudales que recibe el canal Bosch debido a su posición en el final del sistema de riego del canal matriz Nuevo Alvear. Además, la estructura del reservorio otorgará mejor distribución del recurso hídrico, más flexibilidad y adaptación al cambio climático.
“Estamos a la espera de la nueva temporada para poder hacer uso del mismo y solucionar los descensos de caudales que afectaban a los regantes”, expresó el Ingeniero Martín Hidalgo.
Los desbalances en los cauces se producían por perdidas que ocurrían en los casi 30 km de río que hay entre el embalse de Valle Grande y la toma del Canal Marginal. “El cauce que ingresa al canal es variable y se va trasladando a lo largo del sistema, esta variación termina afectando en mayor medida al último canal”, explicó el Ingeniero.
“El reservorio es una suerte de tanque amortiguador con una reserva de agua que permitirá operar 3 horas de forma automática, a su vez tendrá un reserva de 2 horas que funcionará con operarios”, indicó Hidalgo. También detalló que para el funcionamiento no se utiliza ningún tipo de energía, sino que funciona por gravedad y fuerza hidráulica.
El Reservorio Bosch mide 260 metros de largo por 45 metros de ancho. Cuenta con 21.000 metros cúbicos de agua y beneficiará a más de 4.500 hectáreas regantes en la zona. El reservorio se encuentra impermeabilizado con membrana de polietileno expandido de alta densidad (PEAD) de 1.000 micrones de espesor.


