La Dirección de Defensa del Consumidor, dependiente del Ministerio de Gobierno, Trabajo y Justicia de Mendoza, informó que es obligación para todos los comercios de la provincia contar con el Libro de quejas.
Las autoridades remarcan que se trata de un instrumento que tiende a mejorar las relaciones entre consumidores y proveedores de bienes o servicios (comercios o empresas), en la medida en que crea un ámbito de resolución rápida de conflictos entre las partes.
Subrayan que debe estar disponible en todo momento para que quien requiera asentar su queja cuente con un registro donde hacerlo, el cual no deberá ser modificado en modo alguno y servirá de prueba en caso de iniciar una denuncia formal.
En este libro, el consumidor puede asentar una situación en la que se ha considerado víctima de maltrato, por ejemplo, en los términos del “trato digno” establecido en artículo 8 bis de la Ley nacional 24240 de Defensa del Consumidor. También podrá dejarse constancia de que el tiempo de espera que tuvo que aguardar el consumidor para ser atendido fue superior a los 30 minutos, entre otras cosas.
A.C
