El Monseñor Calos María Domínguez tomó posesión como nuevo Obispo diocesano del Sur Provincial, el pasado domingo 26 de marzo.

Carlos María nació el 23 de diciembre de 1965 en la ciudad de San Marín, Buenos Aires. Realizó sus estudios primarios y segundarios Colegio Agustiniano de San Andrés, el cual es dirigido por los Agustinos Recoletos (orden religiosa perteneciente a la Iglesia católica). »Toda mi vida conocí a los Agustinos Recoletos y cuando percibí que Dios me llamaba para entregar mi vida a él no se me pasó otra cosa por la cabeza que unirme a los Agustinos Recoletos», recordó.

A los 18 años inició sus estudios eclesiásticos y a los 27 años se ordenó de Sacerdote. »Ahí comenzó mi ministerio sacerdotal en varias comunidades en el país». Posteriormente fue elijo Superior Mayor de los Agustinos Recoletos en Argentina, puesto que mantuvo por 6 años, luego fue designado Prior Provincial (en el mundo, la orden se divide en provincia). »Me trasladé a España y viví en Madrid 6 años y el Papa Francisco me nombró en Obispo Auxiliar de San Juan el 22 de abril de 2019».

El 5 de febrero del 2022 fue nombrado administrador apostólico de la diócesis de San Rafael, hasta que el 11 de febrero el Papa Francisco decidió que continuara su tarea pastoral como Obispo Diocesano de San Rafael.

La diócesis sanrafaelina ha tenido notables inconvenientes en los últimos años. »Cuando asumí se estaba viviendo un momento de convulsión que se completó con el cierre del seminario, eso creó mucha discusión y era casi un huracán. Gracias a la ayuda de Dios hoy podemos decir que la diócesis de San Rafael es tranquila y serena, con problemas no diferentes a las demás».

La diócesis de San Rafael es un territorio eclesiástico o diócesis de la Iglesia católica en Argentina con base en la ciudad de San Rafael. Fue erigida el 10 de abril de 1961 con la bula Ecclesia Christi del papa Juan XXIII. Es la sexta diócesis más extensa del país, con 87.000km2 divididos en 30 parroquias y un gran grupo de religiosos. »No somos una población muy numerosa pero sí está extendida lo que implica que hay que recorrer mucho. Al asumir la diócesis no lo hago de manera desconocida porque el año pasado tuve la oportunidad de recorrer, conocer y acompañar a toda la diócesis». 

SEMINARIO DE SAN RAFAEL

En 2020 se dio a conocer que la Santa Sede ordenó cerrar el Seminario sanrafaelino, el funcionó hasta fines del mismo año. Sus estudiantes fueron reubicados en distintos centros del país. »Su vida pastoral no es una tarea como la del Sacerdote, están estudiando en 4 Seminarios del país ubicados en Río Cuarto, Mendoza, San Juan y Buenos Aires», explicó. Además expresó que hay intenciones de reabrir sus puertas pero no será en un futuro cercano, »aún quedan por sanar muchas heridas, pero mi foco se encuentra en los seminaristas no en el edificio». 

Una gran parte de los Sacerdotes de la diócesis fue formado en el mencionado Seminario, »duele no tenerlo pero nos vamos acostumbrando». 

»Nunca recibí un motivo del cierre, simplemente asumí la diócesis sin Seminario. Tenemos que mirar para adelante, me siento muy responsable en acompañar a los seminaristas aunque estén fuera de la diócesis», se sinceró el Monseñor Calos María Domínguez.

AGUSTINOS RECOLETOS

Los Agustinos Recoletos son una orden religiosa formada por cerca de 1.000 religiosos que, viviendo la vida fraterna en comunidad, quieren seguir a Cristo, casto, pobre y obediente; buscan la verdad y están al servicio de la Iglesia; se esfuerzan por crecer en la caridad según el carisma de san Agustín y la intensidad propia de la Recolección, movimiento de interioridad y radicalidad evangélica.

En el siglo XVI, algunos religiosos Agustinos de la Provincia de Castilla, impulsados por un especial carisma colectivo, deseaban vivir con renovado fervor y nuevas normas la forma de vida consagrada que san Agustín fundó en la Iglesia, ilustró con su doctrina y ejemplo y ordenó en su santa Regla. Algo similar ocurrió, a comienzos del siglo XVII, en la Provincia Agustiniana de Colombia.

Los Agustinos Recoletos son herederos de la forma de vida suscitada por San Agustín (354-430) y asumida en el siglo XIII con espíritu mendicante por la Orden de San Agustín (Gran Unión de 1256). Después de más de tres siglos de historia, en 1912, fueron reconocidos por la Iglesia como orden religiosa autónoma.

G. Vallejos