La batalla legislativa por el Presupuesto 2017 terminó con la sanción final en el Senado. No sólo se presentó antes de noviembre, primera vez en 22 años, sino que se aprobó antes de diciembre en un tiempo récord.

Similar a lo que pasó en Diputados, el oficialismo contó con el apoyo del PJ y de aliados para lograr los dos tercios necesarios para obtener la necesaria aprobación del endeudamiento. Así, se aseguró de contar con los recursos para iniciar 2017 con su “primer proyecto propio”, ya que algunos susurran que el de 2016 fue de transición y se hizo de apuro en la transición con Francisco Pérez. 

Revisando los últimos 10 años, los tratamientos legislativos del Presupuesto se hicieron entre fines de diciembre y la primera quincena de enero. Las dos grandes excepciones se dieron en la gestión de Pérez, primero para 2014 cuando el tema se estiró hasta julio y segundo con la pauta de gastos para 2015 que nunca llegó a aprobarse.

Este año el oficialismo ha subrayado con orgullo la presentación que hizo el 30 de setiembre, a tiempo y como marca la Constitución provincial: “En el penúltimo mes del período ordinario de sesiones”. El mérito es mayor si se considera que desde la vuelta a la democracia sólo se presentó a tiempo en setiembre de 1994 (Rodolfo Gabrielli-PJ).

Otro récord que señalan empleados de la Legislatura es la velocidad en las sesiones. La de ayer duró unas cuatro horas, algo más de las dos que demoró en Diputados. Muy poco si se compara a las maratónicas sesiones de hasta hace pocos años que se extendían hasta la madrugada.

Así lo recordó Rubén Vargas, que tiene 26 años de carrera y ahora es prosecretario legislativo. “A veces habían cuartos intermedios de hasta cuatro horas. Incluso se pasaba de un día a otro”, narró. Una diferencia es que antes se discutía mucho dentro del recinto y ahora se trabaja más en la comisión reducida juntando a diputados, senadores y funcionarios.