El gobernador, Alfredo Cornejo, hizo una firme defensa de la posición de Mendoza respecto del uso de los recursos hídricos del río Atuel al intervenir ayer en la audiencia pública convocada por la Corte Suprema de Justicia a pedido de La Pampa para buscar una solución definitiva al histórico conflicto.

No obstante, la sensación que quedó al final de las cuatro horas de audiencia en el cuarto piso del Palacio de Tribunales, con la presencia de Cornejo y de su par pampeano, Carlos Verna, acompañados de especialistas de uno y otro lado, parecería no ser del todo favorable a la posición de Mendoza.

“Mendoza es esencialmente desierto, y a todas luces podemos decir que no resulta razonable decirle al desierto que entregue agua porque sencillamente no se puede dar lo que no se tiene”, fue la sentencia con la que el Gobernador cerró su intervención, después de que lo hiciera su colega pampeano.

“En Mendoza -puntualizó-, no hay un solo árbol sin una acequia que lo irrigue, ni una planta en pie sin esfuerzo humano, en medio de la fragilidad de su sistema hídrico”.

Respaldado por argumentaciones previas y posteriores de expositores en la condición de “amigos de la Corte”, que fundamentaron con datos técnicos y fundamentos jurídicos la posición de la Provincia, Cornejo defendió el fallo de la Corte de 1987 que denegó el reclamo de La Pampa.

“Pese  a lo cual -sostuvo- Mendoza siempre mantuvo abierta la puerta para una negociación de buena fe, haciendo esfuerzos significativos para acercar posiciones que atienden los intereses de las partes”.

Al respecto recordó la construcción de las obras con dinero provincial de Punta del Agua para proveer a La Pampa, dado que los recursos del Atuel eran insuficientes para cumplir con la sentencia de la Corte de 1987.

“Muchas otras iniciativas surgieron de Mendoza, aunque sin eco en La Pampa, que sólo procura como objetivo  velado un acuerdo derogatorio de la sentencia de 1987. Para La Pampa sólo es válido un acuerdo que incluya la posesión de los caudales que le fueron denegados en  perjuicio de los usos que existen en Mendoza», enfatizó Cornejo.

En ese sentido recordó que en los últimos 30 años se hicieron obras en Mendoza por 120 millones de dólares para mejorar el uso de los recursos del Atuel.

Después de hacer una referencia al cambio climático que afecta desde hace años el caudal del Atuel, Cornejo dio números: en tanto La Pampa sólo tiene un 1% irrigable de sus más de 800 mil hectáreas cultivadas, Mendoza cuenta con todas sus 335.000 hectáreas productivas bajo riego. “No es casual que sea la vid el cultivo dominante”, afirmó.

Antes de su exposición, aportaron datos técnicos en respaldo de la posición provincial Miguel Mathus Escorihuela, en representación de la Universidad de Mendoza, junto a especialistas de esa casa de estudios; el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, y el presidente de la Federación Agraria de General Alvear, Carlos Achetoni.

Después aportaron fundamentos jurídicos y técnicos el fiscal de Estado mendocino, Fernando Simón, y el aprobado patrocinante Alberto Bianchi, quienes también contestaron preguntas de los cinco miembros de la Corte.

Cornejo estuvo sentado en el ala izquierda del salón, visto desde el estrado, al lado de la vice Laura Montero. Pasillo mediante se ubicó Verna, secundado en segunda fila por sus antecesores Oscar Jorge y Rubén Marín, en tanto en la última fila de ese ala siguió la audiencia el macrista secretario de Deportes de la Nación, el pampeano Carlos Mc Allister, al lado de la senadora nacional mendocina Pamela Verasay (UCR).