El gerente de COPROSAMEN, Carlos Iriarte, criticó la nueva medida nacional que restringe la exportación de carne vacuna por un mes y aseguró que la consecuencia será una importante pérdida de cabezas de ganado.
En diálogo con F.M. VIÑAS, Carlos Iriarte criticó la restricción a la exportación de carne vacuna durante 30 días: «Tenemos fresca una experiencia que es la del 2006, cuando en aquel momento Guillermo Morneo intervino intimidando a los consignatarios de Mercado de Liniers. Se dilató, aparecieron los ROE, y ese tipo de normas y regulaciones que lo único que hacen es alimentar la corrupción», opinó el Gerente de COPROSAMEN, y aseguró: «Esto va a generar pérdida, como en aquel momento que se perdieron 12 millones de cabezas que no se han vuelto a recuperar».
En cuanto al buen momento que atraviesan los productores con respecto al comercio en el exterior, analizó: «Es porque el país sanitariamente confiable. El origen de esto es que los productores no se resistieron a las campañas de aftosa, que les cuestan a los productores 120 millones de dólares al año». Por esa razón, se opone a que en este momento se les quite la oportunidad de aprovechar un negocio que ellos mismo potenciaron: «Lo hicieron con la esperanza de que ocurriera lo que ocurrió. En el 90, el ternero se vendía a 70 centavos de dólar, y ahora se vende prácticamente al doble o más».
Y a la vez que eso genera un aumento inmediato del precio en el mercado interno, también afirmó: «Cuando el precio es bueno, más gente entra en el negocio (productores), y hay más producción por lo que puede haber más para el mercado interno». En ese sentido, Iriarte explicó: «La carne que va al exterior no es la que con los argentinos consumimos, por que nos gusta más la carne con hueso, que es la que tiene más sabor. La vaca de conserva mejorada, que va a China, o el novillo Holando, no se come acá».
•L.A.
