El Gobierno nacional autorizó a las empresas distribuidoras de gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas a aplicar un incremento del 16,7% para el tubo de 10 kilos, que ahora llegará a las familias un precio final de 216 pesos, tras acumular en el año un alza del 61,3%.
El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, explicó en conferencia de prensa que 8,1 millones de hogares en la Argentina tienen inyección de gas por red y 5,3 millones aún son abastecidos con garrafas de GLP.
De esos 5,3 millones de hogares, unos 2,7 millones son beneficiarios del Programa Hogar (entre los que hay jubilados y quienes cobran la Asignación Universal por Hijo), por lo que reciben un tubo de 10 kilos con un subsidio del Estado.
Se autorizó así un aumento del 16,7% para la garrafa de 10 kilos de Gas Licuado de Petróleo, por lo que el tubo pasará desde el domingo 1 de abril de 185 pesos a 216 pesos, lo que equivale a un alza de 31 pesos.
Si se tiene en cuenta el precio que esa misma garrafa tenía un año atrás, el incremento alcanza al 61,36% al saltar de 135 pesos a 216 pesos.
El precio oficial de la garrafa de gas había aumentado por última vez el 1 de diciembre pasado cuando se ajustó 37,7%, por lo que el tubo de 10 kilos que costaba 135 pesos pasó a 185 pesos, con IVA incluido.
A ese precio de 185 pesos hay que sumar el 10,5% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que el Gobierno no contempla en su cuenta al establecer el valor tope, por lo que la garrafa de gas llegará a los consumidores a un precio final de 216 pesos.
La disposición también establece que la garrafa de 12 kilos pasará a un precio de 234,57 pesos y la de 15 kilos subirá hasta los 293,21 pesos, sin tener en cuenta el 10,5% del IVA o los gastos de envío a domicilio.
A.C
