Muchas veces,  vamos al supermercado a comprar un listado de cosas y terminamos con el carrito lleno. Esto le pasa a mucha gente, y no es accidental.

La forma en la que se organizan las tiendas y las estrategias que utilizan para que compren artículos específicos, están diseñadas para que gasten más dinero y, por lo general, lo hagan en los alimentos menos saludables.

Estos son algunos:

Carrito de la compra más grande y productos de temporada como chocolate en invierno, conejitos de pascua en abril, helados en verano, entre otros.

Las promociones tipo «compra una y lleva dos» pueden engañar al cliente para que los lleven pensando que hicieron un buen negocio

Productos saludables: Tras haber comprado las «chucherías», es el turno de hacer sentir al cliente más saludable. Ahí están las frutas y verduras, donde se experimentará la sensación de que la compra está bien. Muchos supermercados colocan los productos imprescindibles como los huevos, la leche o las carnes en los pasillos más alejados con el objetivo de que los compradores recorran todos los rincones y así se encuentren con otras ofertas que no tenías pensado adquirir.

Marketing de fragancias: Algunos supermercados tienen máquinas que bombean por el aire los aromas, por ejemplo, de la pastelería y panadería, conduciendo a la gente hacia su sección.

Cajas ‘trampa’: Las cajeras están rodeadas de refrigerios baratos, chocolates, dulces y papas fritas. Los supermercados invitan a comprar compulsivamente para que coman en el auto.

A.C