El día sábado el Sub Delegado del Río Atuel, Ing. Mario Barbieri, visitó “Puntos de Vista”, donde reflejó los desafíos y acciones de cara a una compleja temporada de riego.

“Es un entorno climatológicamente hablando complejo”, señaló Barbieri haciendo referencia a las escasas precipitaciones registradas, los pronósticos poco alentadores, luego de que la pasada semana se diera a conocer el Pronóstico de Escurrimiento 2019/20. Se trata del año más complejo en los últimos 48 años, con 11 de crisis hídrica continua.

“Es una sequía que le pega fuerte a Mendoza y a la que nos tenemos que ir adaptando y volviéndonos más eficientes” indicó.

En el caso del Atuel es un año hidrológicamente seco, con el 53% del río en un año medio (promedio que también ha ido bajando en los últimos años), 11% menos que el ciclo pasado; a raíz de las escasas nevadas, el cambio climático y un importante retroceso de los glaciares y periglaciares en la zona de montaña.

La media histórica es de 1114 hectómetros cúbicos, mientras que para esta temporada el escurrimiento sería de 590. La situación se torna más compleja teniendo en cuenta que el 28 de agosto finalizó la corta de agua con una acumulación en el sistema Nihuil – Valle Grande del 70%.

Irrigación está llevando adelante el “Plan Sequia”, si bien no prospero para ser convertido en ley, se desarrolla para “permitir un poco de previsibilidad y tener un trazado a mediano y largo plazo”.

Según explicó Barbieri, la idea es invitar a una mesa más grande  en la que participen instituciones intermedias relacionadas con la agricultura, donde se pensaría ya en un comité de cuenca para tratarlo los temas puntuales de cada una y trabajar en acciones de gobierno amplias.

¿QUÉ ACCIONES SE REALIZAN PARA PALIAR LA CRISIS?

  • Plan de obras: La inversión fue de $28 millones, obras de poca envergadura orientadas a las obras de cauce para lograr un mejor y flexible manejo del agua dentro de la red secundaria. Colocación de compuertas en determinados puntos, revestimientos en tramos con gran infiltración y modernización de compartos.

 

  • Proyectos para la construcción de reservorios en la “cabecera de la inspección” que permita variar la forma de entrega a demanda.

 

  • Herramientas financieras: Planes de pago, principalmente en Gral. Alvear por las contingencias climáticas de las últimas temporadas, que buscan “una cultura del pago”, el productor pueda regularizar su situación y figurar como un “usuario al día”.

 

  • Entrega de agua por hectárea cultivada y no por empadronada: La gran cantidad de hectáreas abandonas complica la distribución por lo que “se han priorizado las parcelas cultivadas”.

 

  • Mejoras en la distribución dentro de las inspecciones, entregando por zonas un mayor caudal durante menos tiempo.

 

  • Cambio cultural en materia de formas de riego en los productores.

 

  • Buscar financiación a largo plazo para la tecnificación del riego.

 

  • Convenio con empresas de publicidad para la entrega de lonas plásticas a productores.

 

¿POR QUÉ SE PAGA EL CANON DE RIEGO AUN EN LOS MESES DE CORTA Y/O SECCIONADO?

“Es un sistema solidario donde lo mantiene nada más que el regante. El que cumple con el canon es el que está manteniendo la cuenca. La época de corta siempre existió porque es cuando se hacen el mantenimiento necesario y las obras de infraestructura. La situación climática ha alargado la corta. Se paga anualmente la concesión de un derecho”, sostuvo el funcionario de Irrigación.

A.C.