Juan Carlos, el hermano menor de la dinastía Manzano hablo de visita al departamento que hizo con toda su familia, donde estuvo viendo las tradicionales en el Víctor García el fin de semana pasado, donde se pudo apreciar un excelente espectáculo con todo lo mejor que puede ofrecer el automovilismo.

En contacto con FM Viñas comentó acerca de su vinculación con las carreras, donde no solo hizo un recorrido a la trayectoria de los Manzanos, sino donde también brindó información acerca de los arreglos y distintos trabajos que se le están llevando a cabo al Chevrolet 400, que el 15 y 16 de septiembre, si Dios así lo permite, estará participando de las carreras en San Luis,por lo que ultiman detalles en el vehículo y están en la búsqueda de nuevos sponsors para poder cubrir gastos e ir a participar de este evento.

Los Manzanos son una familia que desde hace tiempo se viene dedicando al automovilismo y en este caso el único que queda metido de lleno en este deporte del rugir de motores es Juan Manuel Manzano, quién se encuentra abocado en la parte mecánica de este Chevrolet 400, que desde hace tiempo estuvo parado, el cual están alistando para esta competencia en San Luis.

«Para la época en la cual yo me dedicaba a las carreras era bastante difícil. En una oportunidad me tocó ir a correr a mi solo, donde el único juego de gomas que había eran las mías y debido a que mis hermanos ya tenían varias carreras encima, me dejaron ir a correr a mí  la primera vuelta del Challao, que la fui a correr yo sólo porque había sólo sé juego de gomas y no sabíamos si iba a aguantar y en las últimas tres vueltas cuando me tocó cargar nafta no me dijeron nada sobre el estado de las gomas, por lo que continuó la carrera y pude conseguir el sexto puesto», comentó Manzano.

En la época de la cual corría Juan Carlos Manzano, las carreras eran cada 15 días y habría que recorrer cientos de miles de kilómetros para poder participar de estas carreras. Salían desde Alvear con el camión junto con todos los repuestos que había que llevar y donde los acompañaba una camioneta de auxilio.

Pero la euforia de participar en las carreras hacía que estos viajes sean amenos y se disfruten en familia, quiénes eran uno de los pilares principales de contención emocional y económico para que los Manzanos puedan estar en pista nuevamente.

Sin lugar a duda, la familia Manzano, marcaron un antes y un después en su participación en las carreras, representando siempre, de la mejor manera a nuestro querido departamento y en muchas ocasiones, a la provincia.

A.E