La Jefa de Obstetricia del Hospital “Enfermeros Argentinos” doctora Andrea Pérez Bernal brindó detalles sobre la Semana Mundial de Parto Respetado celebrada del 13 al 19 de mayo.
Bajo el lema “El poder de parir está en vos” se desarrollo la semana que incluye la concientización sobre los derechos de las mujeres en el momento de dar a luz. “La intención de la Organización Mundial de la Salud es que se hagan valer las posibilidades de las mujeres de parir”, explicó Bernal.
El parto respetado implica generar un espacio familiar donde la mamá y el recién nacido/a sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.
Cuando se habla de parto respetado se hace referencia a que la mujer siga su propio pulso de parto evitando todo tipo de intervenciones innecesarias, así como a decidir la forma de controlar el dolor durante el parto. Es decir en consonancia con las necesidades y deseos de la familia que va a dar a luz sin ser medicalizado.
“En los últimos años se ha vuelto epidemia la cesárea, que en muchos casos son innecesarias; solo el 15% de los partos es viable para practicar la cesárea. En contraste, hoy se efectúan en un 45% de los partos en el ámbito público y en las entidades privadas hasta en un 90%”, señaló la obstetra.
Bernal concluyó: «que no se respeten los tiempos biológicos, se coloque vía con oxitocina o se realice cesárea por no esperar a que se desencadene el parto natural, cosa que en un par de horas se puede dar, si la mujer así lo quiere y siempre que no haya riesgo para la salud ni de la madre ni del niño por nacer en esperar» son otras de las intervenciones que suelen darse y que, según los especialistas, con información, la mujer podría evitar.
De igual modo, la mujer tiene derecho a elegir la posición en la que quiere parir y dependerá de la infraestructura del lugar, de que la mujer conozca esas posiciones y las pida y que el equipo esté abierto a favorecerlo, que esto se pueda dar para quien lo ideal es que en los controles durante el embarazo y en el preparto se le dé a la mujer información clara de qué es lo que va a ocurrir y cuáles son sus derechos.
A pesar de este marco legal que propone soluciones a la situación de muchas mujeres que enfrentan un embarazo en situaciones de vulnerabilidad, todavía hay varios indicadores que nos alertan sobre la necesidad de seguir trabajando intersectorialmente para mejorar la salud de la mujer y del recién nacido: elevado porcentaje de cesáreas, accesibilidad cultural y económica; educación y atención en salud reproductiva pre-concepcional, prenatal, perinatal y postnatal; alta tasa de embarazo adolescente, abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, entre otras. Esto implica un trabajo desde afuera y desde adentro de las instituciones de salud para que la experiencia parir/nacer sea un momento acompañado, cuidado, en lugar de ser tratado como una enfermedad.
¿Cuáles son esos derechos?
La Ley de Parto Humanizado Nº 25.929 y su reglamentación (decreto 2035/2015) promueven que se respete a la familia en sus particularidades –raza, religión, nacionalidad- y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.
La madre tiene derecho:
- A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones que acerca de las alternativas distintas si es que existen.
• A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
• A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados.
• A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.
• A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación.
• A elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto.
• A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
• A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
• A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña.
• A ser informada específicamente sobre los efectos adversos del tabaco, el alcohol y las drogas sobre el niño o niña y ella misma.
Toda persona recién nacida tiene derecho:
• A ser tratada en forma respetuosa y digna.
• A su inequívoca identificación.
• A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia.
• A la internación conjunta con su madre en sala.
• A que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, así como de su plan de vacunación.
El padre y la madre de la persona recién nacida en situación de riesgo tienen los siguientes derechos:
• A recibir información comprensible, suficiente y continuada, en un ambiente adecuado, sobre el proceso o evolución de la salud de su hijo o hija, incluyendo diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
• A tener acceso continuado a su hijo o hija mientras la situación clínica lo permita, así como a participar en su atención y en la toma de decisiones relacionadas con su asistencia.
• A un consentimiento informado sobre cualquier práctica médica que se le realice al niño o niña
• A que se facilite la lactancia materna de la persona recién nacida
• A recibir asesoramiento e información sobre los cuidados especiales del niño o niña.
