En el marco del Día Internacional de la Dislexia, la psicopedagoga Cecilia Ariet habló acerca del trastorno que afecta en los primero años del aprendizaje.
‘La dislexia es un trastorno que afecta en el proceso del aprendizaje, es un trastorno relacionado con la lectura y la escritura’ definió Cecilia Ariet, psicopedagoga. El trastorno supone la dificultad para leer a raíz de problemas para identificar los sonidos del habla y para comprender cómo estos se relacionan con las letras y las palabras.
‘La dislexia como tal no tiene cura, uno puede tomar una medicación para que desaparezca, es algo que va a acompañar toda la vida a la persona’ detalló Ariet. Aunque la dislexia no tiene cura, la evaluación e intervención tempranas producen los mejores resultados. ‘Tiene tratamiento, es la reducación, una vez que uno tiene el diagnostico hay que volverle a enseñar a leer, escribir, porque no le impide nada a la vida’. Las personas con dislexia tienen una inteligencia normal y, por lo general, también una visión normal.
‘No hay que marcar a una persona como disléxica, tiene una discapacidad en el proceso de aprendizaje de lectura y escritura que se puede ayudar con educación’ destacó la psicopedagoga.
Cecilia Ariet, quien también se desempeña como Directora de Familia en el Mucipio recordó ‘muchos de estos trastornos que afectan a la escritura y lectura, en un principio se consideraba como un retraso en el orden intelectual y no tenía capacidad para realizar estas actividades. Con el tiempo, con investigación y con distintas etapas de conocer en profundidad el trastorno, hemos conociendo que esto no estaba relacionado con un trastorno vinculado a la capacidad intelectual, sino con una alteración neurológica’.
El principal problema que tiene la dislexia es que no es compatible con nuestro sistema educativo, pues, dentro de este, todos los aprendizajes se realizan a través del código escrito, por lo cuál el niño disléxico no puede asimilar ciertos contenidos de materias como Conocimiento del Medio, porque no es capaz de llegar a su significado a través de la lectura. De acuerdo a esto, Ariet menciona que ‘no hay que castigar a nadie que tenga algún tipo de trastorno, porque es un trastorno y hay que aprender a aprender. Si se conoce que un niño tiene esta dislexia hay que saber que está escribiendo mal no porque quiera, sino porque no pueden’.
El niño/a disléxico debe poner tanto esfuerzo en las tareas de lectoescritura que tiende a fatigarse, a perder la concentración, a distraerse y a rechazar este tipo de tareas. Los padres y profesores procesamos esta conducta como desinterés y presionamos para conseguir mayor esfuerzo, sin comprender que estos niños, realizando estas tareas, se sienten como si de repente,
En ocasiones, la dislexia no se diagnostica durante años y permanece sin ser identificada hasta la adultez, pero nunca es tarde para buscar ayuda. ‘El profesional que está preparado y sabe como diagnosticar la dislexia es el psicopedagogo, una de las características principales para diagnosticar es la dificultad de leer y escribir. Si se puede diagnosticar a temprana edad se empieza a preparar el proceso de educación adecuada y necesaria’ expuso Cecilia Ariet.
La dislexia, es mucho más que tener dificultades en la lectura y en la escritura, ya que existen problemas de compresión, de memoria a corto plazo, de acceso al léxico, confusión entre la derecha y la izquierda, dificultades en las nociones espacio-temporales…debemos tener en cuenta que no existen dos disléxicos idénticos y por tanto cada caso es único y no tiene por qué presentar la totalidad de los síntomas.
