Es una de las conclusiones del investigador chileno Jorge Nuñez Cobo, durante la presentación del Pronóstico de Escurrimiento de Agua para los Ríos de Mendoza, elaborado por el Departamento General de Irrigación.
Los fenómenos climáticos conocidos como del Niño y la Niña, sumado a otros recientemente descubiertos como la Oscilación Decadal del Pacífico, plantean par la región, según el especialista chileno, años de escasez hídrica similares a los que se presentan en la actualidad.
“Si bien hemos tenido una recuperación en el nivel de los embalses en Chile este año, no es lo que se esperaba. Pero lo más importante es que hemos sabido es trabajar en explicar por qué climáticamente se está produciendo esto, relacionarlo con la variabilidad climática, con el cambio climático y acercar este tipo de explicación científica a los usuarios”. Esta fue una de las conclusiones a las que arribó el investigador chileno Jorge Nuñez Cobo, del Centro del Agua para Zonas Áridas y Semiáridas de América Latina y el Caribe (CAZALAC), tras su disertación en el Taller que realizó Irrigación, previo a la presentación del Pronóstico de Escurrimiento para este nuevo ciclo hidrológico 2016-2017.
“Habiendo este año experimentado una importante recuperación en el nivel de los embalses, la visión de los usuarios del agua de riego, ha sido mantener la cautela, no liberar más agua de la que ya se tenía restringida en años anteriores, con el propósito de que la disponibilidad que tenemos actualmente dure el mayor tiempo posible”, aseguró el investigador.
En cuento a los cambios que se planten frente a los escenarios de escasez agregó que “hoy no podemos extender la frontera agrícola como se hizo durante los años los 80 y 90, donde hubo una abundancia del recurso hídrico.
Ahora tenemos más población y una agricultura más intensiva. El desafío es aprovechar los momentos de recuperación, para evaluar como se va a gestionar la escasez en los próximos años”.
Para el especialista la insuficiencia hídrica tiene, al menos, dos orígenes definidos. “En el corto plazo lo que está pronosticado es que se consoliden condiciones de los fenómenos que se dan en los años Niña; y eso nos traería para el próximo invierno una oferta hídrica mucho menor que la de ahora”.
Por otro lado, argumenta, apareció un “fenómeno que se conoce desde hace poco tiempo como la Oscilación Decadal del Pacífico, es similar a la del Niño y Niña, pero tiene una evolución mas lenta y a largo plazo, alrededor de 30 años”. Lo cual indica que por los registros realizados se prevé una continuidad de años secos.
Sin dudas, serán muy vulnerables los sectores sociales vinculados a la agricultura. En este punto los Estados deben aprovechar el conocimiento científico para enfrentar estos escenarios adversos” concluyó.
