En diálogo con FM VIÑAS, Leandro Silvestre, técnico de la Dirección de Agricultura del municipio, destacó la importancia de las bajas temperaturas invernales para el correcto desarrollo de los cultivos frutales y vitícolas de la región.

«Estamos inmersos en un sistema productivo donde los frutales y los viñedos, que son de hoja caduca, necesitan acumular horas de frío en invierno», explicó Silvestre. Este fenómeno, clave para cortar el ciclo vegetativo de las plantas, permite realizar labores culturales fundamentales como la poda, sin dañar la planta ni su producción futura. Según indicó, las heladas y madrugadas frías aseguran que la savia deje de circular, y que la madera madure correctamente, generando condiciones óptimas para iniciar los trabajos.

Además, alertó sobre las consecuencias de inviernos cálidos, que pueden derivar en floraciones desparejas y afectar la calidad del fruto. Aunque los últimos años estuvieron marcados por inviernos poco rigurosos, Silvestre señaló que este año las condiciones parecen ser más favorables, con temperaturas acordes a las necesidades de los cultivos.

Por otro lado, el técnico también habló sobre la incorporación de tecnología de riego y la posibilidad de avanzar en cultivos hortícolas en invierno, algo poco común en la zona debido a la falta de agua durante esta estación. «En el sur de General Alvear, sobre todo en la cuenca del Río Atuel, hay un corte marcado en la dotación de agua, lo que condicionaba históricamente el desarrollo de cultivos invernales», explicó. Sin embargo, gracias a la implementación de reservorios y sistemas de riego por goteo, algunos productores están comenzando a diversificar sus producciones.

Entre las alternativas más viables se encuentran las verduras de hoja como acelga, lechuga, espinaca y cebolla de verdeo, además de ajos, cebollas de distintos tipos, repollos y remolachas. “Hay un interés creciente en optimizar el recurso hídrico y producir durante todo el año. Desde el municipio alentamos estas iniciativas y la finca modelo de Faraón tiene como objetivo promover un polo hortícola estable y sustentable”, subrayó Silvestre.

En ese sentido, el funcionario afirmó que muchas de estas hortalizas pueden cultivarse a la intemperie y soportan bien las bajas temperaturas, con manejos adecuados que permiten adaptar los ciclos de cultivo al invierno.

La estrategia apunta no solo a cubrir el autoconsumo local, sino también a abastecer otros mercados, abriendo nuevas posibilidades para la agricultura departamental en un contexto de cambio climático y necesidad de diversificación productiva.