Con la llegada de los meses de invierno, el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (ISCAMEN) despliega su tradicional operativo de descarga y recolección de frutos cítricos en los departamentos del Sur provincial.

Esta campaña, de carácter estratégico y gratuito para los vecinos, tiene como objetivo principal eliminar el «puente verde» que permite a la Mosca del Mediterráneo sobrevivir durante la temporada fría y colonizar los frutales de carozo y pepita en la primavera.

Daniel Espinosa, supervisor de operaciones a campo de la delegación del Oasis Sur, detalló el alcance de las tareas, la estricta prohibición legal que rige sobre la implantación de nuevas especies cítricas en Mendoza y las medidas de seguridad que coordinan los operarios para brindar tranquilidad a los frentistas durante las visitas domiciliarias.

Los cítricos no son especies autóctonas de la región cuyana, pero su presencia en los patios domiciliarios representa un serio peligro bio-lógico para la fruticultura comercial de exportación. «Como todos los años en esta época, realizamos las cosechas gratuitas de cítricos —ya sean pomelos, naranjas, mandarinas o quinotos— exceptuando el limón. Esto se debe a que el limonero no es hospedero de la Mosca del Mediterráneo; sus frutos son muy ácidos, tienen un pH muy bajo y allí no se registra desarrollo de la plaga. Esta campaña se hace para prevenir el desarrollo de la mosca ante una eventual introducción, considerando que los cítricos son los únicos árboles frutales que en este momento del año tienen fruta en pie en los domicilios», indicó Daniel Espinoza.

«Los cítricos no pertenecen a nuestra zona, no son frutales autóctonos ni originarios de Mendoza. Por eso mismo recalcamos la importancia de la descarga total de los frutos en esta época invernal. El fin es evitar un paso de la plaga hacia la futura temporada frutícola, que es donde están los duraznos, las peras, los damascos y toda la producción tradicional de nuestra región, que es la que sufriría el daño comercial y productivo en caso de registrarse un foco activo», explicó.

Prohibición regulatoria y la tenencia responsable de frutales urbanos

La legislación provincial prohíbe la comercialización e implantación de nuevos cítricos en Mendoza, una regla frecuentemente eludida mediante la compra informal en viveros. «Por una legislación interna del ISCAMEN, está totalmente prohibido implantar nuevos árboles cítricos en todo el territorio de la provincia de Mendoza. Es una normativa que rige desde hace varios años para evitar, justamente, el traspaso y supervivencia de la plaga. Sin embargo, lamentablemente siempre tenemos esa ‘gotita de agua’ que ingresa de forma permanente. Nos pasa de ir a un domicilio a cosechar un pomelo del que ya teníamos registro, y de pronto encontrarnos con dos plantas nuevas de mandarina o naranja que se venden en viveros a pesar de la prohibición», admitió Espinoza.

«El traspaso de la plaga es un caldo de cultivo. A la gente le encanta plantar un naranjo o un pomelo y verlos con fruta todo el año porque los cítricos, a diferencia del durazno, no tiran el fruto de forma natural cuando madura; pueden pasar hasta dos años colgados en la planta. Se ve muy bonito en un jardín, pero hay que hacerse responsable. Es como adoptar una mascota: hay que darle el tratamiento fitosanitario correspondiente», comparó.

«Como organismo técnico, salimos a pulverizar desde mediados de enero hasta fines de mayo, y luego le ofrecemos al vecino el servicio de cosecha gratuito. Necesitamos que el propietario asuma su parte de responsabilidad», manifestó.

Logística del operativo: contacto, seguridad domiciliaria y muestras de laboratorio

Para agilizar el retiro de los frutos, el organismo solicita la colaboración vecinal mediante la provisión de envases y recuerda que todo su personal trabaja con identificación oficial para evitar fraudes domiciliarios. «Para coordinar las visitas, tenemos habilitada la línea telefónica 260 4442032, de lunes a viernes de 8:00 a 13:00 horas. Allí se reciben las solicitudes tanto de cosecha invernal como de pulverizaciones a partir de mediados de enero. A los vecinos que nos llaman les pedimos encarecidamente que tengan envases preparados en sus casas. Toda la cosecha se descarga del árbol y se le entrega en mano al propietario para su consumo privado, no nos llevamos la producción; solo tomamos una pequeña muestra para analizar en el laboratorio y certificar la inexistencia de larvas. Por eso necesitamos bolsas o cajas para dejar la fruta ordenada y que no quede acumulada en el suelo», precisó el supervisor del organismo.

«Frente a la preocupación lógica por la seguridad domiciliaria, queremos llevar absoluta tranquilidad a la población. Los operarios del ISCAMEN van perfectamente identificados con la indumentaria oficial de la institución. Este plan de actividad lleva más de 20 años en la región y la gran mayoría de los frentistas ya nos conoce. En el caso de que una muestra de laboratorio resulte positiva para Mosca del Mediterráneo, de inmediato se activa un protocolo de contingencia: se colocan trampas de vigilancia en el entorno y se procede a la destrucción controlada de toda la fruta cosechada de esa propiedad para neutralizar el foco de manera inmediata», enfatizó.

Concientización urbana y el logro de un oasis libre de plagas

La articulación entre el sector público y el compromiso de los vecinos del sur mendocino arroja cifras sumamente auspiciosas para la protección de la economía regional. «Para tomar dimensión del volumen de trabajo que manejamos, en el Oasis Sur tenemos registradas aproximadamente 3.000 plantas de cítricos, sin contar los limoneros. Y estas son solo las que tenemos en los registros oficiales. Por eso apelamos constantemente a la concientización del vecino. Afortunadamente, gracias a la colaboración de la gente que realiza la descarga por su cuenta o nos llama para que lo hagamos nosotros, cada invierno logramos alcanzar un 90% de efectividad de árboles completamente descargados de fruta. Ese porcentaje es una ayuda inestimable para preservar el estatus sanitario de la región», subrayó Espinoza al finalizar la conversación.