Son recetas conocidas, clásicas y muy fáciles de imitar. Normalmente, cada elaboración lleva pocos ingredientes y un paso a paso muy sencillo. Los tragos con vino son tendencia desde hace varios años y se mantienen vigentes, sobre todo durante los meses más cálidos del año, una época ideal para disfrutarlos al atardecer.
Cócteles con vinos blancos, tintos, espumosos o cosecha tardía; todos, van a la perfección con frutas, jugos, almíbares e incluso, otras bebidas alcohólicas. A continuación, algunas recetas clásicas y creaciones originales por expertos bartenders.
CAIPIAMADA
Ingredientes: 2 ½ oz de vino tinto dulce, 3 gajos de lima, 1 cucharada de mix de frutos rojos frescos, 2 cucharadas de azúcar.
Preparación: Aplastar en el vaso los gajos de lima, los frutos rojos y el azúcar. Llenar el vaso con hielo y agregar el vino. Agitar enérgicamente. Servir en vaso tipo whisky.
BUTTERFLY
Ingredientes: 60 ml Chardonnay, 30 ml jarabe de ananá, 30 ml jugo de pomelo, miel a gusto.
Preparación: Batir en una coctelera el vino, ananá y jugo de pomelo con abundante hielo. Servir la preparación colada y decorar con flores. Servir en copa de Martini.
BELLINI
Ingredientes: 50 ml. de pulpa de durazno, espumante (completar la copa).
Preparación: La pulpa del durazno se hace en la batidora o licuadora con un durazno y una pizca de azúcar a gusto. Es recomendable dejarla en la heladera antes de comenzar a preparar el trago. Luego, agregar hielo en una copa tipo flauta, refrescar la copa utilizando la cuchara mezcladora, haciendo girar el hielo. Retirar los hielos. Agregar la pulpa del durazno y completar la copa con espumante bien frío. Decorar con un trocito de durazno.
CRIMEAN
Ingredientes: 1 ½ medidas de vino blanco seco, ½ medida de licor de naranja seco, soda al gusto, hielo al gusto.
Preparación: Introducir en la coctelera el vino blanco seco junto al licor; batir bien por unos 30 segundos y luego servirlo en un vaso largo que contenga hielo y soda al gusto. Para decorar el cóctel, añadir una cereza.
TIPS A TENER EN CUENTA:
El secreto de un buen cóctel radica en el equilibrio de sabores. Hay recetas dulces, secas y otras ácidas pero en todas hay que procurar que ningún sabor sea invasivo. Ante esto, los vinos presentan un desafío por su nivel alcohólico, acidez y taninos. Los aliados para compensar esto son los jugos de fruta y los syrups (almíbares) que, en dosis exactas, aportan balance.
Otro detalle importante es el garnish; es decir, aquellos ingredientes que se suman al cóctel para embellecerlo y sumar sabor. Hojas de menta, gajos de cítricos y frutos rojos son los más comunes.
El hielo es vital para un buen cóctel. Tanto para la presentación final como para enfriar los componentes principales, siempre hay que tenerlo a mano en abundancia.
El almíbar es un ingrediente que ayuda a endulzar para suavizar taninos, aplacar acidez o bien realzarlos. La receta para prepararlo es sencilla: hervir un litro de agua por cada kilo de azúcar que se agregue. Cuando rompe hervor bajar el fuego y revolver hasta que el azúcar se diluye por completo y se logre el punto espeso del almíbar. Se puede agregar cítricos, jengibre o aromáticas para darle un toque especial. Una vez frío embotellar y reservar en heladera.
Cualquier recipiente es apto para estos cócteles. Se utilizan copones, copas tipo flauta, vasos cortos o largos y hasta frascos en desuso.
A.C.
