El gobierno de Mendoza estima que el daño por las heladas que se registraron del 2 al 6 de setiembre y el 24 del mismo mes, sería de casi 30.000 hectáreas en toda la provincia, siendo los cultivos más afectados los ciruelos y durazneros.

“Acá el problema es que se adelantaron 20 días las heladas tardías, con lo cual el impacto de las bajas temperaturas fue muy duro y se dieron en los momentos más sensibles y críticos de las etapas fenológicas de los cultivos”, explicó el director de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC), Oscar Astorga.

Las estimaciones que realizó el organismo oficial sobre la superficie que fue dañada por las heladas, marcan que el 50% de la producción pertenece al sur provincial, el 20% a la zona Centro, el 14% al Este y el 15% a la zona norte.

“Estimamos un fuerte impacto en el almendro con 1.466 hectáreas afectadas, cuyo mayor impacto se dio en la zona norte. En los damascos hablamos de otras 1.500 hectáreas, siendo el Sur el más perjudicado, y por último unas 1.200 hectáreas de peras en el Valle de Uco”, detalló Astorga.

El informe presentado por la DACC da cuenta que también se habrían afectado 14.201 hectáreas de ciruelo, 10.657 hectáreas de duraznero y 981 hectáreas de cerezo. Además, entre almendros, perales y damascos, se suman 4.129 hectáreas más. Son alrededor de 29.940 hectáreas afectadas por las heladas.

El funcionario detalló que “tenemos que tener en cuenta que las heladas se produjeron en dos momentos. El primero entre el 2 de setiembre y hasta el 6 y después otra el 24 de ese mismo mes, cuando los cultivos fueron afectados por temperaturas mínimas críticas”.

Igualmente Astorga subrayó que se trata de estimaciones que se realizaron basándose en los registros de las 30 estaciones meteorológicas con las que cuenta Mendoza, más estudios realizados por isotermas y un sistema mediante el cual se tiene en cuenta la zona de influencia de las estaciones meteorológicas y la ubicación de los cultivos.

Las temperaturas mínimas críticas afectaron los estados fenológicos de las plantas considerando que las mínimas críticas para cada etapa del cultivo fueron ampliamente superados, por ejemplo: si la temperatura mínima crítica para duraznero en estado de plena floración es de -2,8 ºc, los registros fueron entre – 3ºc y – 4,6 ºc. Bajo esta condición es altamente probable el daño.

“Para conocer a ciencia cierta el daño y si se trata de una situación de emergencia o desastre hay que esperar que se chequeen los cultivos mediante los peritajes”, remarcó el director de la DACC.

Desde el organismo advirtieron que siempre se esperan más heladas, durante octubre y noviembre, aunque la afectación en ese punto no sería tan grave por lo que el fruto ya está formado.