Las tareas que se están desarrollando en el Sur provincial son estratégicas para generar una matriz productiva que está dando puestos de empleo y le permitirá a la provincia generar más riquezas. “Tenemos un desarrollo del petróleo enorme, el 25% de nuestro PBI depende del petróleo y este se explota en la provincia hace 100 años”, comentó el subsecretario de Energía, Emilio Guiñazú, y explicó que hasta el momento la empresa invirtió 30 millones de dólares en la exploración, en la que se inició el trabajo en 5 de 15 pozos.
Entre los trabajos de preparación (perforaciones, tanques, líneas, etc.) y las estimulaciones propiamente dichas, la actividad ha generado en los últimos 5 meses más de 250 puestos de trabajo y una inversión que alcanza los U$S30 millones. En los últimos años, la compañía no había invertido más de 60 millones en todo el país.
Según explicaron desde la empresa durante el recorrido de los periodistas por el puesto, el presupuesto de la compañía para este año es de 125 millones de dólares, de los cuales 110 millones están destinados a Malargüe. A eso hay que agregar 20 millones de gastos de operación, 10 de ellos para áreas operadas y los 10 restantes para áreas no operadas ubicadas en la zona.
“El compromiso ambiental es uno de más grandes que tiene la compañía, por ello se controlan todos los acuíferos de la zona que se encuentra en actividad y se controla el agua antes y luego de realizar la fractura”, explicó Marcelo Irusta, de El Trébol, y agregó: “Desde hace meses se están tomando muestras para medir la calidad del agua. Cada pozo que se perfora se protege hasta 400 metros, haya o no acuíferos, lo que demuestra que los estamos monitoreando permanentemente junto con los organismos de control: Irrigación, Dirección de Protección Ambiental (DPA) y laboratorios acreditados, entre otros”.
«Venimos trabajando desde hace 3 meses haciendo un monitoreos de agua subterránea y se han determinado 6 pozos monitores de los cuales tenemos muestras de agua para determinar lo que es la línea de gas tanto de hidrocarburos como de metales a fin de tener en caracterizado la calidad el agua. Ahora que comenzó la fractura estamos en las inspecciones de las fracturas y lo primero que hacemos es tomar una muestra de agua para certificar que el agua que se utiliza para la producción y no agua dulce. Estas muestras se las lleva la empresa, se hace un registro y las actas y después recibimos los resultados. Así que estamos abocados a verificar y controlar. Esta semana vamos a continuar con los controles de agua subterránea para tener datos antes y durante todo el proceso y también posteriormente. Si se llegan a autorizar nuevos pozos, solicitaremos más freatímetros a fin de poder controlar cada muestra que se extrae para que las mismas no sean alteradas, concluyó el policía del agua Aldo Arias.
«El día martes se hizo una nueva fractura hidráulica y el día jueves pasado en el pozo 2001 del Cerro Los Choiques, pero a raiz de ésto, como ente de control y como policía del agua que es la competencia que tiene el departamento de Irrigación estamos acompañando al ingeniero Aldo Arias en la toma de muestras de producción y que usan para inyectar y hacer la fractura. Siempre se toman alrededor de 5 muestras para hacer este tipo de análisis físico químico y en los laboratorios y sobre salinidad y conductividad del agua donde también se hace un protocolo de seguridad que queda asentado en actas sobre los distintos tipos de procesos de cada uno de las fracturas que se han venido haciendo en las distintas locaciones y a la vez generando distintas recomendaciones en cuanto al control de las cañerías que conducen estos fluidos y las uniones de las mangueras, donde principalmente el riesgo que existe sobre la superficie» explico Mario Barbieri.

A.E
