La semana pasada, en menos de 72 horas, tres personas murieron por distintos accidentes de tránsito sobre la ruta nacional 146 y dos de ellos ocurrieron a pocos kilómetros de distancia.

Si bien la responsabilidad humana en los siniestros viales suele ser alta, la seguidilla de episodios trágicos en una misma traza genera inquietud y nos obliga a revisar, en distintos tramos, las características de una de las rutas que unen el sur provincial con la provincia de San Luis.

Esteban Tudurí, además de presidente de Rotary Este de San Rafael, es ingeniero civil y ha integrado organismos dedicados a proyectos y estudios viales.

“En Mendoza no tenemos rutas seguras, primero por falta de señalización. Pero además, donde se accidentó la familia cordobesa, no es el primer siniestro que tenemos; es una curva que se ha cobrado varias vidas, ya que tiene un problema serio de diseño geométrico. Y no es solo esa, sino que hay varias curvas de la ruta nacional 146 que son riesgosas y en las que se han registrado varios accidentes”, detalló Tudurí.

El profesional, además de remarcar la necesidad de dotar de más cantidad de señales a las rutas nacionales y provinciales que atraviesan Mendoza, se refirió puntualmente a la 146 y precisó que en el tramo que va de Monte Comán a San Luis hay una recta que de unos 130 kilómetros de extensión. “No solamente alimenta el cansancio de quienes conducen, sino es un tramo en el que no hay señal de telefonía móvil y los puestos de S.O.S., colocados cada diez kilómetros, no funcionan”, manifestó.

“Estamos a años luz en seguridad de rutas y específicamente en ese tramo de la 146, por cualquier situación que ocurra, los damnificados quedan incomunicados”, agregó.

Diario San Rafael.