María Paula Giménez integra una misión humanitaria que se dirigía hacia Gaza con medicamentos y alimentos para los palestinos bajo el ataque indiscriminado de Israel. Su madre, Nora Otín, confirmó que pudo hablar con ella y aseguró que las condiciones de detención mejoraron, aunque siguen sin conocer los motivos por los que permanece retenida junto a otras 9 personas.

La situación de María Paula Giménez, la psicóloga alvearense detenida en Libia mientras participaba de una misión humanitaria con destino a la Franja de Gaza, continúa generando preocupación entre sus familiares. Sin embargo, en las últimas horas llegó una noticia alentadora: la profesional logró comunicarse nuevamente con su madre, Nora Otín, quien aseguró que las condiciones de detención mejoraron respecto de los primeros días.

La mujer explicó que ya recibió tres llamados de su hija desde que fue privada de la libertad junto a otros integrantes del contingente internacional de ayuda humanitaria para los palestinos bajó el genocidio a manos del primer ministro Benjamín Netanyahu. “Hoy en realidad tengo una buena noticia dentro de las circunstancias”, expresó Otín al referirse a la última comunicación.

Según relató, durante los primeros días la situación fue especialmente difícil para los detenidos, aunque con el paso del tiempo algunas condiciones mejoraron. María Paula le informó que actualmente cuentan con alimentación regular y que pueden salir al patio para moverse durante parte del día. “De lo que era el primer día a ahora, las condiciones de detención han cambiado”, detalló.

No obstante, la principal incertidumbre permanece intacta. De acuerdo con lo que pudo transmitir la propia detenida a su familia, las autoridades extendieron el período de retención por otros 30 días, sin informar los motivos de la medida. “Me dice que les han extendido 30 días, que no saben el motivo”, señaló su madre.

La resolución implica que el grupo permanecerá retenido al menos hasta los primeros días de julio. Mientras tanto, familiares y allegados continúan realizando gestiones para obtener respuestas oficiales y asistencia jurídica. “En Libia son 26 días que están detenidos”, indicó Otín.

El grupo está conformado por 10 personas de distintas nacionalidades. Entre ellas hay ciudadanos de Argentina, Italia, España, Portugal, Estados Unidos, Túnez y Uruguay, entre otros países. Según explicó la madre de María Paula, hasta el momento ninguno de los detenidos recibió una explicación clara sobre las razones de su arresto. “Están mejor, pero están detenidos en Libia, sin saber por qué”, afirmó.

Gestiones internacionales y asistencia consular

Frente a este escenario, las familias impulsan distintas acciones para visibilizar el caso y gestionar ayuda internacional. Una de las prioridades es garantizar asistencia legal para el próximo encuentro que los detenidos mantengan con la fiscalía. “Seguimos visibilizando sobre todo esto y haciendo todos los trámites correspondientes para poder asistirlos allá”, sostuvo.

Otín explicó que mantienen contacto con funcionarios del área de asistencia a argentinos en el exterior, dependiente de Cancillería Argentina, aunque reconoció que la información disponible sigue siendo limitada. “Con Cancillería Argentina estamos en contacto con la directora de asuntos de argentinos en el extranjero”, comentó. Paralelamente, parte de las gestiones se canalizan a través de autoridades italianas, que han logrado una mayor llegada a los detenidos. Gracias a esas acciones, el grupo recibió algunos elementos básicos como ropa y libros.

Una vocación enfocada en la ayuda humanitaria para las víctimas de Israel

Más allá de la incertidumbre actual, Nora Otín recordó cuáles fueron las motivaciones que llevaron a su hija a sumarse a la misión humanitaria. Explicó que María Paula es psicóloga y se especializó en la atención de personas afectadas por catástrofes, conflictos armados y situaciones extremas. “Ella como psicóloga se ha especializado en catástrofes, en guerras”, explicó. Además de su trabajo profesional, la alvearense integra espacios vinculados al análisis de la realidad latinoamericana, aunque su participación en esta misión respondió fundamentalmente a una convicción personal relacionada con la ayuda humanitaria. “Tiene ese amor hacia la humanidad y ese valor para ir”, expresó su madre.

La misión tenía como objetivo colaborar en el contexto de la grave crisis humanitaria que atraviesa la Franja de Gaza a manos del ejército israelí, donde aparte de los más de 100.000 civiles muertos, (en su mayoría niños y mujeres), millones de personas enfrentan dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y asistencia sanitaria, e un genocidio que lleva a cabo el gobierno del criminal de guerra Netanyahu. Mientras continúan las gestiones diplomáticas y judiciales, la familia mantiene la esperanza de que la situación pueda resolverse en las próximas semanas. Por ahora, la tranquilidad parcial llega a través de las comunicaciones telefónicas que permiten saber que María Paula se encuentra estable.

“Estaba bien dentro de todo, de las circunstancias”, concluyó Nora Otín al referirse a la última conversación mantenida con su hija.