Ante el rebrote de algunas enfermedades, como el sarampión, del que no se sabía en Argentina desde hacía 18 años, lo que «rebrotan» también son los cuestionamientos hacia los movimientos antivacunas, aunque de estos no dependa siempre y exclusivamente la aparición de algunos casos.

Los padres mendocinos que enarbolen esta bandera –muchos la asocian a una moda de otros países–, ya sea por cuestiones ideológicas, religiosas o simplemente por descuido, deben saber que el nuevo Código de Faltas que se busca aprobar en la provincia prevé sanciones por este incumplimiento. Las multas van de los $1.900 a los $7.600 y podría haber arrestos de hasta 5 días.

Según el proyecto que el Ejecutivo provincial envió a la Legislatura y que hoy está siendo evaluado para remplazar al viejo Código Contravencional de Mendoza, dentro del apartado para las acciones que atentan contra la salud, la sanidad y la higiene, en el artículo 119 se habla de la omisión de la vacunación por parte de los responsables de los menores de edad. Allí se anuncia que los padres, tutores, curadores o guardadores que no cumplan con la obligación de que sus hijos o menores a cargo reciban las vacunas obligatorias –incluidas en el calendario nacional– serán sancionados.

Esto sería con multas desde las 200 unidades fiscales (UF), es decir alrededor de $1.900, hasta las 800 UF, unos $7.600. También se contempla el arresto durante 5 días o su equivalente en trabajo comunitario en centros asistenciales u hospitales públicos para menores de edad.

La medida no sólo alcanzará a los padres sino que será aún peor para los efectores de salud (públicos o privados) y para todo agente o funcionario público que tenga conocimiento de esta vulneración del derecho a la vacunación de los menores que no comunique esa circunstancia a la autoridad administrativa local. El que la omita será sancionado con el doble de lo previsto en el párrafo anterior y si reincide la sanción se triplicaría, tanto en el mínimo como en el máximo.

Diario UNO de Mendoza.