Los mendocinos Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera recuperaron la libertad este miércoles tras permanecer detenidos durante más de un mes en Libia, donde habían sido arrestados mientras participaban de un convoy internacional de ayuda humanitaria con destino a Gaza. 

«El gobierno libio sacó un comunicado que nos llegó a través de la flotilla, donde decían que iban a ser expulsados los 10 activistas detenidos ahí en su país», relató. Según explicó, el proceso comenzó el martes con la liberación de algunos integrantes del grupo y culminó al día siguiente con la salida de los seis restantes.

«Nosotros nos quedamos esperando y ayer en la mañana fueron liberados los seis restantes. Más o menos tipo 6 de la mañana nos avisaron que estaban siendo trasladados a Estambul», contó.

Otín señaló que recién pudo hablar con su hija cuando el grupo llegó a Turquía. «Tipo una de la tarde, más o menos, ahí recién yo me pude comunicar con mi hija. Hablamos muy poco porque fue una llamada que hizo a la familia donde estábamos todos, así que fue difícil la conversación, pero me dijo que estaba bien».

La mujer agregó que Paula le transmitió que «ya iba a contar los detalles, que habían sido días muy duros, pero bueno, ya estaban ahí, ya estaban en Estambul para venirse en cualquier momento».

El regreso a la Argentina y el alivio de la familia

Consultada por el estado de los activistas, Otín aseguró que «están todos en buen estado de salud, sí, están todos bien». No obstante, aclaró que todavía no pudo profundizar sobre las consecuencias emocionales de la experiencia. «No te puedo decir psicológicamente porque ya te digo, fue una llamada muy cortita».

La madre de Paula explicó que durante el período de detención solo pudo mantener tres comunicaciones con su hija. «La primera fue después de la huelga de hambre, que fue la peor, porque a partir de eso les empezaron a mejorar un poquitito las condiciones». También recordó que las otras llamadas fueron posibles gracias a gestiones de la Cancillería italiana.

«Y bueno, ahora sorpresivamente sale ese comunicado el martes diciendo que los liberaban a todos», señaló.

‘Una alegría y un alivio’

Tras semanas de incertidumbre, Otín expresó la tranquilidad que significó la liberación del grupo. «Sí, una alegría, un alivio, porque además estaban en ese país que es tan difícil, donde hay una situación política tan difícil, que estábamos un poco asustados porque no sabíamos qué decisiones iban a tomar».

Y concluyó: «Realmente una alegría, un alivio, que ya estén libres todos los diez».

Según indicó, los activistas permanecían este jueves en Estambul y tenían previsto regresar a la Argentina este viernes. «Vienen directamente a la Argentina, hay un vuelo directo desde Estambul a la Argentina, así que van a llegar mañana. Mañana en la noche van a estar acá».

Mientras aguardaba el reencuentro, Otín contó que se preparaba para viajar a Buenos Aires y recibir a su hija tras más de un mes de detención en territorio libio, donde el grupo había sido retenido cuando intentaba avanzar en una misión humanitaria destinada a llevar ayuda a la población de Gaza.