En el departamento se está desarrollando un Programa integral de salud infantil ensamblado con el Programa Provincial de Obesidad. Este año bajo el lema del consumo de agua como bebida principal, sobre todo en las escuelas.

Carina Barre, Nutricionista y coordinadora del proyecto explicó que esto es absolutamente importante porque se ve principalmente en las meriendas escolares “que en vez de ir agua en las botellitas, va agua saborizada o gaseosas”, y los agregados que tienen estas bebidas no son saludables.

La obesidad infantil, como también la de adultos en un problema que año a año va aumentando en cuanto a cantidad de personas la padecen. No se trata solo de una cuestión solo estética, sino que trae diversas afecciones como la diabetes tipo 2 en personas de menores de edad, hipertensión y desgaste arterial, hígado graso, en incluso algunos tipos de cáncer. Las complicaciones a mediana y alta edad son mayores.

“Hay un estudio que certifica que los chicos de 15 años ya han consumido más azúcar que sus abuelos en toda su vida. Nuestros hábitos de consumo están lejos de ser saludables”, manifestó la profesional.

Carina Barre, también destacó que históricamente se ha luchado para que los quiosquitos de las escuelas comercialicen agua, frutas y productos saludables ya que el rendimiento escolar baja considerablemente cuando los niños beben bebidas azucaradas.

En algunas escuelas se han hecho concursos en los cuales, por ejemplo los chicos que llevan bebidas saludables consiguen estrellitas y a fin de año ganan premios.

“La cabeza que más cuesta modificar es la del adulto y no la del niño”, concluyó la nutricionista.

A.C.