El Departamento General de Irrigación firmó un convenio de colaboración con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que permitirá contar con herramientas modernas para medir el uso del agua, a partir de las imágenes que proporciona el sistema Saocom (Satélite Argentino de Observación Con Microondas).

El Departamento General de Irrigación firmó un convenio de colaboración con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que le permitirá al primero de esos organismos contar con herramientas modernas, como el uso de las imágenes que proporcionan los satélites Saocom (Satélite Argentino de Observación Con Microondas).
El Saocom es un sistema de dos satélites de observación terrestre cuyo objetivo es la medición de la humedad del suelo y aplicaciones en emergencias, tales como detección de derrames de hidrocarburos en el mar y seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, dijo que hace un tiempo se firmó un convenio con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) por el que se capacitó a muchos de sus ingenieros “para que mediante interpretación de imágenes satelitales se pudiera determinar el uso del suelo, es decir, qué uso se le da, si hay cultivos, qué tipo de cultivos (viñedos, frutales, pastura, recreativo)”, dijo, y agregó que mediante esa misma tecnología se pueden determinar otros aspectos importantes, como son la cantidad de agua que consumió una determinada área, por ejemplo, una finca.

“Podemos llegar a determinar cuánta agua fue consumida en base a un balance que se hace mediante algunos programas, siempre basado en la imagen que nos proporciona en este caso la Comisión Nacional a través de los satélites, cuánta agua consumieron los cultivos y cuánta agua se evaporó del suelo. Si tenemos la posibilidad de medir en las fincas (nosotros estimamos cuánto le llega a cada finca, porque sabemos cuánto hay exactamente en la cabecera de cada canal, luego la Inspección de Cauce distribuye en las distintas ramas a las propiedades que tienen derecho a riego), sabríamos exactamente cómo la aplica el productor en ese uso”, explicó, y añadió que si se ve –por ejemplo– que en El Cerrito se está gastando más agua de la que se gasta en Cuadro Benegas con igual situación de cultivos, se detectan los problemas y se hacen los ajustes necesarios.

De esta manera, se logra un trabajo permanente y en tiempo real, además de ir calibrando los ajustes con visitas a campo. Es que mediante inspecciones oculares, se determina la exactitud de lo que se interpreta desde el espacio.

Hace poco más de una semana fue firmado el convenio y en alrededor de dos semanas comenzarán las capacitaciones de los técnicos. Marinelli adelantó que se contratarán ingenieros que trabajen directamente en las inspecciones de cauce, para que “le den transparencia al sistema”.

Fuente: Diario San Rafael.