La iniciativa habilita a firmas bodegueras a depositar vino en latas de hasta 50 litros y luego colocarlas en el mercado. Así el INV dio respuesta a una demanda bodeguera que era cada vez más fuerte y obedece a la competencia que tiene con la industria cervecera.

La cerveza se comercializa en lata desde hace décadas y –en los últimos años– se transformó en un producto cada vez más vendido, incluso, en algunos casos, más que la misma bebida en envase de vidrio.

Por otra parte, de acuerdo a la industria vitivinícola, entre 1997 y 2017 creció significativamente el consumo de cerveza. A fines de la década del 90 se consumían 40 litros per cápita de vino contra 37 litros de cerveza. Esa comparación cambió notablemente en 2017, cuando se difundió que el consumo anual per cápita de vino bajó a 20 litros y el de la cerveza se elevó a 42 litros.

Los bodegueros, entre otros factores, aducen que poder obtener una cerveza en lata a 25 o 30 pesos genera una alternativa muy difícil de igualar. En ese sentido, muchos que consumen vino y cerveza optan por la segunda bebida, por el precio y el tipo de envase, que varía en sus diversos tamaños.

Lo cierto es que en el corto plazo, no deberá sorprendernos encontrarnos con latas de vino en góndolas de supermercados o heladeras de pequeños y medianos comercios.

Fuente: Diario San Rafael.

A.C.