Las entidades de Mendoza participaron en Buenos Aires de un encuentro con funcionarios del Ministerio de Agricultura de la Nación. Se brindó un minucioso análisis de la anomalía que subyace de la relación productor-bodega en la entrega de la materia prima a los establecimientos industriales, especialmente cuando frente a la inexistencia de pronóstico de cosecha en tiempo oportuno y la comercialización de un producto perecedero, la negociación se hace en un marco de desigualdad e informalidad jurídica.
Con la moderación del Subsecretario de Agricultura y Desarrollo Territorial Felipe Crespo y representantes de la cadena de valor del sector vitivinícola, se desarrolló esta semana en el Ministerio de Agricultura el 4º Encuentro Nacional para la Competitividad del Sector Vitivinícola.
La jornada contó con la presencia de la Federación Económica de Mendoza (FEM) que fue representada por Diego Stortini, titular de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán (CIAT) y CAME.
En este sentido, se repasaron todos los aspectos en los que el sector viene trabajando en sus diferentes ámbitos:
Lobesia Botrana: se revisó el marco presupuestario para el financiamiento del plan de erradicación de Lobesia Botrana. En este sentido, para la campaña 2018, se diferenció la situación de Mendoza, la cual ya tiene sancionada la norma local que financia con aportes del sector privado el 50% del plan de erradicación, de la provincia de San Juan la cual no tiene un mecanismo normado para el financiamiento de la campaña 2018. Todas las entidades en su conjunto, reclamaron que se tome nota en el ministerio de la gestión de las partidas presupuestarias para la campana 2019, observando la aplicación de la Ley Nacional de Control de Lobesia Botrana.
Existencias vínicas: sin entrar en detalles por varietal y color, se discutió sobre el sobre excedente en el stock vínico que amenaza a la industria, el cual se estima en 20 meses considerando la reciente elaboración 2018. Considerando las desalentadoras perspectivas para el consumo interno, y debido a la complejidad de drenar excedentes vía exportación y la amenaza para el sector en su conjunto, se requirió un plan de trabajo articulado entre la industria y autoridades de gobierno. El objetivo es implementar estrategias comerciales que permitan la reducción del stock a fin de evitar un impacto en precio al sector primario para la cosecha 2019. Preocupación del sector industrial.
Apertura de mercados: el Ministerio de Agricultura proveyó un detallado informe del estado de las negociaciones entre Mercosur y el Mercado Común Europeo, las cuales se encuentran bloqueadas por la posición brasilera. En este sentido, funcionarios de Cancillería informaron que el sector privado brasileño no cede ante la demanda del sector argentino relacionada con la concesión de aranceles 0% para la industria vitivinícola argentina, la cual debería plantearse como 1:1 con productos europeos en la región. Asimismo, se brindaron detalles sobre otras negociaciones que Cancillería gestiona ante otros países tales como México.
Reintegros de exportaciones: se consideró la propuesta elevada relacionada con el aumento de los reintegros de exportaciones con el objeto de financiar la promoción del vino argentino en el exterior. El gobierno categóricamente indicó que debido a las circunstancias de devaluación del tipo de cambio, esta medida no se ve probable en el corto plazo.
Informes de comercio exterior: el INV informó que a partir de la apertura de información estadística que comienza a brindar la AFIP-Aduana, se retomarán los informes de comercio exterior que se habían suspendido alrededor del 2012 debido a que Aduana dejó de proporcionar el dato oficial.
Transparencia en las transacciones de la cadena de valor: este punto fue considerado a petición de representantes de la RED CAME que integra la FEM. En este sentido, Eduardo Garcés de la Federación de Viñateros de San Juan y Diego Stortini Presidente de la Cámara de Tunuyán tomaron la iniciativa y se brindó un minucioso análisis de la anomalía que subyace de la relación productor-bodega en la entrega de la materia prima a los establecimientos industriales, especialmente cuando frente a la inexistencia de pronóstico de cosecha en tiempo oportuno y la comercialización de un producto perecedero, la negociación de venta del producto se hace en un marco de desigualdad e informalidad jurídica. Adhirieron a las exposiciones el Presidente de Economías Regionales CAME de José Eduardo Rodríguez y Mario Leiva de la Sociedad Rural. Si bien la discusión es de ámbito jurisdiccional de las provincias, se hizo hincapié en que el Ministerio debe impulsar las buenas prácticas comerciales como eje de trabajo conjunto para mantener la rentabilidad en el sector primario.
Financiamiento: se solicitó al Banco Nación que vigorice el convenio existente con CAME con el objeto de promocionar a través de la Red de Cámaras los productos de financiamiento productivo para los productores vitivinícolas que no se encuentran integrados en el sector cooperativo.
«Se abordaron amplios temas y si bien la reunión fue limitada por el poco tiempo planificado, quedaron claros los ejes de trabajo sectorial», concluyó Diego Stortini, titular de la CIAT.
Prensa Federación Económica de Mendoza.
