Las tristes crónicas de un sábado gris solo deja abierto el camino a la incertidumbre post tormenta. Esta catástrofe natural dejó a 900 productores con las manos vacías ratificando una importante pérdida en el movimiento económico local a mediato plazo y la disminución en la demanda laboral en el ámbito agrícola
Durante la jornada de ayer se realizó una reunión con cita en el Salón San Martín del Concejo Deliberante que congregó a productores, concejales y representantes de organismos gubernamentales y no gubernamentales. Esto con el fin de confluenciar fuerzas en pos de la activación de los resortes necesarios para ayudar a los productores afectados, quienes estuvieron presentes también.
Javier López, a modo de balance, destacó “Creo que lo tenemos que hacer son políticas de estado que nos puedan sostener ante estas inclemencias. Ahora todas las medidas son insuficientes. Tenemos que dejar de lado el odio entre nosotros para poder crecer juntos”
Algo que es meritorio de destacado es la actitud de productores que no fueron perjudicados por la tormenta granicera de solidarizarse con aquellos que sufrieron los avatares de la naturaleza.
“La dirigencia tiene que salir a mostrarse y dar soluciones y planificar a futuro. Lo vital sería tener un Plan B para que cuando sucedan se actúe rápido y podamos dar una solución eficiente. Salir sin un plan concreto solo genera la concreción a medias de las medidas”
La tormenta arrasó con más del 45% de la zona cultivada dejando como saldo pérdidas (no tasadas) que parten de $150.000.000
“Hace falta la coyuntura, pero si no trabajamos con planificación a futuro vamos a estar cada vez peor” concluyó.
F.B.
