En diálogo con FM VIÑAS, Ángel Martínez, de la Dirección de Hábitat, y Sergio Miranda, escribano del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), brindaron detalles sobre una reunión realizada en Casa Salonia que reunió a referentes de General Alvear, San Rafael y Malargüe en el marco del programa “Mi Escritura”.

Martínez explicó que el encuentro tuvo como objetivo articular acciones entre los tres departamentos del sur provincial. “Es un encuentro entre los tres departamentos del sur. Sergio Miranda será quien se reunirá con los escribanos de General Alvear para ampliar la imformación”, señaló.

Por su parte, Miranda indicó que la iniciativa responde a una problemática histórica: la gran cantidad de viviendas entregadas durante años que aún no cuentan con su correspondiente escritura.

“La provincia tiene una deuda. Se han entregado durante muchos años casas que por distintas circunstancias no se han ido escriturando. Esto ha generado que gran cantidad de barrios del IPV y también de cooperativas o uniones vecinales no estén escriturados”, explicó.

Facilidades para acceder a la escritura

El escribano destacó que el programa “Mi Escritura” busca completar el derecho de propiedad de los adjudicatarios mediante un fuerte trabajo conjunto entre Provincia, municipios y el Colegio de Escribanos.

Gracias a los convenios vigentes, los beneficiarios acceden a importantes reducciones de costos. “Los aranceles que se pagan por una escritura normal en este caso no se pagan. No se paga ATM y los escribanos tienen honorarios sociales”, detalló.

Esto permite que el trámite cueste menos de la mitad de lo habitual. Además, en barrios priorizados el gasto puede financiarse en cuotas, lo que amplía el acceso.

Miranda remarcó que contar con la escritura otorga plena seguridad jurídica a las familias.

“Completa ese derecho de propiedad. El vecino puede disponer libremente de su casa, dejarla en herencia, ponerla en garantía o realizar cualquier negocio inmobiliario”, afirmó, y agregó que sin la escritura la vivienda queda en un “limbo” que impide, por ejemplo, acceder a créditos.

Casos que podrán regularizarse y los que no

Durante la entrevista también se abordó la situación de loteos y desarrollos informales. El funcionario explicó que muchas situaciones podrán encuadrarse dentro del programa o de la ley de regularización dominial, especialmente cuando se trata de cooperativas o uniones vecinales que ya no existen.

Sin embargo, advirtió que hay casos que resultarán muy difíciles de resolver por irregularidades de origen. “Hay situaciones que arrancaron tan mal en cuanto a la documentación y autorizaciones que es muy difícil regularizarlas”, señaló, y pidió llevar claridad para no generar falsas expectativas.

Finalmente, Miranda indicó que actualmente el IPV trabaja para acortar los tiempos entre la entrega de la vivienda y la posterior escrituración.

“Las autoridades están trabajando decididamente para que esos tiempos sean cada vez menores”, concluyó. El programa continuará difundiéndose en los distintos departamentos del sur mendocino con el objetivo de que más familias puedan acceder al título de propiedad de sus hogares.