Ante la aparición de los primeros casos de dengue autóctonos en Mendoza y un caso de chikungunya, Alejandro Morelo, presidente del Iscamen, advirtió a la Nación que el instituto ha desarrollado mosquitos estériles para combatir estos virus, pero que no se aplica por falta de fondos.

«En 2019, la Comisión Nacional de Energía Atómica nos convocó a firmar un acuerdo para que el Iscamen desarrollara la técnica para combatir el dengue esterilizando el mosquito macho porque tenemos mucha experiencia en la mosca de los frutos», recordó Molero.
El desarrollo de ese método, las pruebas y las herramientas para usarlo ya fueron concluidas pero lo que falta, según el presidente de Iscamen, es «la decisión política nacional y el envío de recursos económicos para hacer la multiplicación por millones de los ensayos ya aprobados».
Molero sostuvo que están listo para desarrollar el trabajo a gran escala. «El ISCAMEN se posiciona para dar soluciones y desde este lugar podemos brindar soluciones al mundo. Estamos listo para comenzar a elaborar en millones los ensayos que hemos realizado en el laboratorio, pero depende de que los organismos nacionales e internacionales financien el proyecto», explicó Molero y agregó «yo entiendo que cuando iniciamos todo esto el mundo se vio afectado por la pandemia y todos los recursos se destinaron a eso». 
El funcionario advirtió que las cifras que se necesitan no son exorbitantes: «Así como la lucha contra la lobesia botrana (polilla de la vid) se financia con presupuesto nacional y provincial de Mendoza y San Juan, en este caso con aportes de las provincias interesadas y recursos nacionales alcanzaría».
La experiencia mendocina radica en las más de dos décadas que lleva en el control de la mosca del Mediterráneo y haber iniciado su desarrollo para otras plagas de importancia económica como Lobesia botrana (polilla de la vid) y Drosophila suzukii.