Desde el Gobierno provincial se firmó un decreto para transferir a la Dirección General de Escuelas (DGE) el servicio de los comedores escolares, un programa que entrega más de 51 millones de raciones anuales en concepto de meriendas y almuerzos escolares distribuidos mediante más de 1.300 efectores de toda la provincia.

De esta manera, a partir  del 1 de agosto, se realiza la transferencia de funciones, misiones y demás actividades vinculadas a las prestaciones alimentarias destinadas a la población de los establecimientos educativos que realizaba la Dirección de Derechos a la Alimentación (DIDA) del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes, a la Dirección General de Escuelas y a la Dirección de Contingencias.

En este sentido, el traspaso de la política alimentaria de los establecimientos escolares a la Dirección General de Escuelas (DGE) se efectúa para lograr una mejor aplicación del recurso. La DGE cuenta con las herramientas para determinar con precisión la matrícula de los establecimientos, días de clases, problemas edilicios o de clima que llevan a la suspensión de clases, determinar cuáles escuelas se encuentran en las zonas más vulnerables para que la política alimentaria sea completa.

El decreto provincial pretende ordenar y determinar las incumbencias para que la ejecución del gasto se efectúe desde el organismo de aplicación correspondiente. Además, expresa que se afectará al 50% del personal de la DIDA a la DGE y el otro 50% quedará en Desarrollo Social para seguir trabajando en los otros programas de asistencia alimentaria como Tarjeta Ticket, Nutrifamilia, Comer Juntos, Programa Celíacos y la compra de alimentos.

A.C.