En las últimas horas, la fiscalía a cargo del doctor Javier Giaroli decidió sumar entre los imputados a la enfermera Alejandra Ponce, quien ahora está formalmente acusada del delito de “homicidio culposo”, al igual que el responsable del lugar, el ex sacerdote Fernando Yáñez, y la médica responsable técnica del mismo, María Eugenia Parlavecchio.
Con la mira puesta en el accionar de una enfermera que actuaba en la residencia de ancianos, ya son tres las personas investigadas en el marco de la causa en que se busca determinar eventuales responsabilidades penales por la muerte –a raíz de un brote de Covid-19– de 14 ancianos en un geriátrico de Monte Comán. En las últimas horas, la fiscalía a cargo del doctor Javier Giaroli decidió sumar entre los sospechados a la enfermera Alejandra Ponce.
Así las cosas, Ponce se suma al responsable máximo de la residencia, el ex sacerdote Fernando Yáñez, y a la médica directora técnica de la misma, María Eugenia Parlavecchio, entre los señalados por la Justicia como presuntos responsables en una causa que tiene como carátula el delito de “homicidio culposo”. Si bien aún no han sido imputados formalmente, a los tres sospechados ya se les notificó formalmente la investigación y los tres designaron abogados defensores.
En la investigación ha quedado determinado que los certificados de defunción de los ancianos –que fueron suscriptos por Parlavecchio– no hacían referencia a que los mismos habían fallecido a causa del coronavirus y que los protocolos de actuación para geriátricos ante casos de Covid no eran aplicados de manera correcta (los abuelos contagiados no fueron internados en un efector sanitario, tal como lo obliga la norma).
Esto ha llevado a inferir al fiscal Giaroli que existe una relación de causalidad entre la muerte de los residentes del geriátrico y una negligencia o una inobservancia de los deberes a su cargo por parte de los tres acusados que tiene el expediente.
