El jugador de Real del Padre, que sufrió la grave lesión en sus vías respiratorias en el partido ante Bowen, ya fue dado de alta y se recupera en su hogar.

Quien hubiera imaginado que por salvar una pelota sobre su arco iba a terminar 36 días internado y pasando por tres centros asistenciales. Fue un mes de angustia, de bronca y malestar pero que por suerte se acabó.

Poco le restaba al partido entre Real del Padre y Bowen, cuando en un ataque del Naranja, Collado por evitar la caída de su arco salvó que la pelota ingrese al mismo e impactó con su cuerpo contra el palo. Hasta ahí parecía golpe común y corriente, pero el problema arrancó luego.

Inmediatamente después del golpe, el defensor fue retirado y trasladado al Hospital Enfermeros Argentinos. “El día jueves estuve en el Hospital de  Jaime Prats y después me llevaron al Policlínico Atuel  donde me dijeron que me trabajaba un solo pulmón porque se me había roto la membrana y me tenían que operar de urgencia,  me trasladan al hospital Enfermeros Argentinos y me ponen un drenaje para que me salga el aire y se expandiera el pulmón”, comentó Rodrigo en el aire de Fm Viñas.

Posteriormente, el jugador no evolucionó favorablemente y lo derivaron a un centro asistencial de San Rafael a donde se recuperó hasta este 5 de noviembre.

“Fueron 36 días internados donde un día era peor que otro.  Juro que no se pasaba más, las noticias buenas no llegaban pero por suerte ya estoy en mi casa descansando”, agregó el jugador que ya se mejora en su casa y junto a su familia.

Además de agradecerle a su familia, quien estuvo en todo momento junto a él, Collado destacó el apoyo de la dirigencia de Real del Padre, como así también el trato recibido de todo el personal médico que estuvo abocado a su mejoría.

Juan Pablo Navío