Desde la Dirección de Inspección del municipio, encabezada por Mabel Uccelli, se intensificaron los controles nocturnos y de expendio de alcohol en distintos puntos del departamento, en respuesta a los recientes sucesos que encendieron las alarmas sobre el consumo en menores y los riesgos viales asociados.
«Estamos trabajando en conjunto, reforzando los controles junto con la policía y coordinando con el área de Diversión Nocturna. Nuestra oficina visita permanentemente los comercios que venden alcohol, especialmente los que trabajan de noche, para recordar y hacer cumplir las ordenanzas municipales y las leyes vigentes», explicó Uccelli.
Una de las principales preocupaciones radica en el consumo de alcohol por parte de menores de edad. «La ley es clara: ningún menor de 18 años debe consumir alcohol, y ningún comerciante debe vendérselo», enfatizó la funcionaria, quien también remarcó que la educación y concientización deben comenzar en los hogares.
En cuanto a los horarios de funcionamiento de locales nocturnos, Uccelli detalló que la Ley de Diversión Nocturna establece un cierre de taquilla a las 02:00, y las barras deben cerrar a las 04:00 horas. Los kioscos con mesas en la vereda pueden atender hasta las 02:00 horas, mientras que aquellos sin mesas deben cerrar a las 00:00 horas.
Más allá del cumplimiento normativo, la directora de Inspección hizo un llamado a la responsabilidad individual: «Cada persona tiene derecho a consumir, pero si toma alcohol, no debe manejar. No se puede estar frente al volante bajo los efectos del alcohol. De esta forma evitamos accidentes que lamentablemente ocurren todos los días».
La funcionaria recordó las campañas impulsadas desde la dirección, especialmente las de fin de año, que incentivaron el concepto del conductor designado. «Es algo que debemos retomar. Todos tienen derecho a reunirse y celebrar, pero alguien debe llevar a los demás a casa sanos y salvos. Escucharlo entre amigos es un buen comienzo: ‘hoy yo no voy a tomar, yo los llevo’. Esto debe consolidarse».
Finalmente, Uccelli valoró el impacto de las campañas, aunque remarcó que su efectividad depende del compromiso social: «Nos pueden parecer buenas, pero si del otro lado no hay quien las escuche, no sirven. Debemos entender que los accidentes no siempre le pasan al otro, nos pueden pasar a nosotros. Por eso apelamos a la conciencia de cada persona».
Con controles reforzados y un fuerte mensaje de prevención, el municipio busca reducir los riesgos y proteger a toda la comunidad.
