En el marco de las celebraciones navideñas, el padre Horacio Valdivia dialogó con FM VIÑAS y compartió un profundo mensaje de fe, esperanza y reflexión, invitando a la comunidad a vivir la Navidad más allá de lo superficial y a reencontrarse con su verdadero sentido espiritual.

Durante la entrevista, el sacerdote destacó que la Navidad es “uno de los tiempos más hermosos del año”, no solo por el encuentro familiar y la alegría compartida, sino principalmente porque recuerda el misterio central del cristianismo: Dios que se hace presente y cercano en la persona de Jesús. “La alegría de la Navidad no está puesta en que nos vaya todo bien, sino en Dios que viene y nos ama incondicionalmente”, expresó.

Valdivia subrayó que muchas veces se asocia la Navidad únicamente con la reunión familiar, la comida o el brindis, y si bien valoró esos momentos como positivos y necesarios, remarcó que hay algo más profundo que solo puede llenar el corazón humano: saberse amado por Dios. En ese sentido, recordó que Jesús nace para todos, sin distinciones, y que el mensaje de salvación alcanza incluso a quienes se sienten frágiles o indignos.

El sacerdote también tuvo palabras de acompañamiento para quienes atraviesan momentos difíciles durante estas fechas, especialmente aquellas familias que han perdido seres queridos. Reconoció que hay dolores que no tienen explicación ni consuelo humano, pero insistió en que la esperanza cristiana se sostiene en “Dios que viene”, incluso en medio del sufrimiento.

En otro tramo, destacó el valor de los signos navideños como el árbol, el pesebre y las luces, e invitó a las familias a no quedarse solo con lo decorativo, sino a realizar una pequeña oración frente a ellos. “El árbol simboliza la vida, y Jesús es la vida”, recordó, señalando la importancia de transmitir estos símbolos a los más jóvenes.

Valdivia también celebró el clima navideño que se vive en el departamento, con actividades como el pesebre viviente realizado en la plaza y la ciudad iluminada, a la que definió como un recordatorio de Jesús, “luz del mundo”. Además, puso en valor las características de la comunidad local: la calidez, la seguridad y la posibilidad de compartir en familia y al aire libre, aspectos que —según afirmó— muchas veces no se valoran lo suficiente.

Finalmente, dejó un mensaje especial para los jóvenes y para las familias que se reencuentran en estas fechas, en un contexto marcado por la migración y la distancia. Los alentó a pensar en su lugar de origen y a reconocer todo lo que la comunidad les ha brindado.

“El mensaje es de esperanza: no miren solo sus preocupaciones, que siempre estarán, sino al Señor que viene y nos ama a todos incondicionalmente”, concluyó el padre Horacio Valdivia, deseando a toda la audiencia una Navidad de encuentro, fe y renovación interior.