Desde la jefatura de policía departamental brindaron una serie de puntos a tener en cuenta para la prevención de estas clases de delito cuyas víctimas en su mayoría serían personas mayores, con el fin de que la sociedad se encuentre alerta.
Los delincuentes suelen hacerse pasar por empleados de una dependencia publica, prestar algún servicio o ser conocidos de algún familiar.
El modus operandi es el siguiente: decirle a la víctima que está en el banco en esos momentos y que le han informado que van a sacar de circulación algunos billetes, por lo que se hace necesario el cambio para no perder el dinero. Preguntan por sus pesos y dólares más los números de serie, una vez con los números les comunican que tienen que ir a buscarlos para realizar el cambio en el banco y que envían a una persona de confianza.
En algunos casos el malhechor realiza un llamado telefónico en el cual informan un supuesto accidente de tránsito de algún familiar directo y que requieren del pago de dinero o “especies”, para evitar que el caso llegue a un juicio o cárcel de la persona supuestamente involucrada.
En un segundo grupo están quienes señalan que secuestraron a un familiar y piden un rescate en dinero para liberar a la persona. En estos casos los delincuentes intentan mantener conectada a las personas a un teléfono, impidiendo que llamen a un tercero para verificar si lo que indican es efectivo. Además los obligan a recorrer diversos puntos de la ciudad, extraer dinero de cajeros automáticos, realizar transferencias bancarias o dejar bienes y dinero escondido en diferentes lugares
Ante tal situación, se recomienda no aportar información sobre los datos filiatorios propios o de su familiares, domicilio, números de teléfono etc., cortar estas comunicaciones, no abrir la puerta ni dejar ingresar a ninguna persona ajena a su núcleo familiar y ante cualquier duda dar aviso de inmediato al 911 Emergencias.
A.C
