La suspensión de una de las tres charlas sobre diversidad sexual pautadas para el viernes en General Alvear por la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación “por pedido de instituciones religiosas”, provocó un escándalo que trascendió a nivel nacional.

El hecho provocó la reacción de la mencionada secretaría, que difundió un durísimo comunicado donde señala que éstas “son acciones inadmisibles que vulneran los fundamentos y las bases mismas de nuestra convivencia democrática”, entre otros conceptos.

Desde la Municipalidad, ámbito con el cual se habían acordado estas capacitaciones y donde se emitió la orden de suspensión de la charla sobre “Derechos humanos, géneros y diversidad sexual”, explicaron a Los Andes que “de ninguna forma se trató de un acto de censura o de homofobia.

Sólo se pidió a los disertantes y se consensuó con ellos que se pospusiera la tercera charla y otras futuras porque se habían recibido planteos de instituciones religiosas que deseaban saber de antemano cómo son y de qué tratan estas charlas.

El grupo, que debía viajar a Neuquén el mismo día, estuvo de acuerdo y aceptó reunirse previamente, en un futuro, con esas instituciones religiosas (católicas y evangélicas) para explicarles el contenido de las disertaciones”.

Los voceros de la comuna aseguraron que “se habló de hacer la charla restante y otras más adelante, luego de llegar a ese consenso y de preparar a nuestra sociedad para estas políticas de Estado nuevas. Alguien en Buenos Aires entendió mal el tema y de ahí que se difundiera ese comunicado.

Hemos hablado ya con autoridades de esa entidad y comprendieron el planteo, y se accederá a charlar previamente con las instituciones religiosas cuando se haga este tipo de disertaciones”.

La oposición a la llegada de la capacitación comenzó a gestarse días antes entre algunos grupos religiosos, que difundieron su repudio e hicieron un llamado a impedir estas reuniones.

Tal fue el caso del sacerdote alvearense Fabricio Ariel Porta, quién públicamente en su cuenta de Facebook, llamó a las familias cristianas a impedir la capacitación con un mensaje que decía: “Debemos hacernos presentes para decir no a este tipo de políticas. Aquí no juegan los respetos humanos; aquí juega nuestro compromiso por el bien y la verdad”. Cerró su texto con un “Dios nos pedirá cuentas”.

Un día después, cuando finalmente se canceló la charla, el mismo cura volvió a escribir en Facebook: “Estimados, una buena noticia: la disertación fue suspendida. Agradecemos a los responsables el coraje para tomar estas decisiones”.

Pero no todo quedó ahí porque rápidamente el concejal del PRO, Sebastián Martínez Barón, aliado electoral del actual gobierno alvearense, manifestó su repudio a lo sucedido: “Me parece un papelón, Me dio muchísima vergüenza que se haya organizado una charla sobre derechos humanos, género y diversidad sexual y que exista un grupo que se le ocurre boicotearla; eso es una falta de respeto”.

Martínez Barón preside la comisión de legislación y anticipó que el lunes pedirá un informe sobre lo ocurrido.

“¿Cómo no se va a poder hacer una charla en el Concejo Deliberante que es de todos? No podemos ser una comuna retrógrada. No sé en qué siglo está viviendo el funcionario que se le ocurrió dar de baja la charla. Hace dos o tres meses la comuna se vistió con las banderas de la diversidad de género y cuando la secretaria de Derechos Humanos de la Nación viene a dar una capacitación, le cerramos la puerta”, concluyó el edil.

En cuanto al “embanderamiento” de la plaza principal, desde la comuna también se destacó esta circunstancia para afirmar que se está con la “política de Estado de derechos humanos pero respetando a la comunidad y no utilizando estos derechos como se hizo durante 12 años”.

Cabe destacar que es conocido públicamente que en el seno del gabinete del intendente Walther Marcolini trabajan funcionarios que son activos militantes católicos y evangélicos, por lo que no se descartó que desde ese ámbito también se hayan ejercido presiones para frenar el dictado de las charlas aunque sea, como se dijo, para consensuar su realización en un futuro.