El delantero de Pacífico afirmó que existen grandes chances de que a final de torneo emigre hacia  la provincia puntana para jugar en El Pitojuan.

La derrota ante los puntanos seguramente no cayó bien en El Lobo, y más aun si se tiene en cuenta que se desperdició la última posibilidad de clasificar de fase.  Sin embargo, para el oriundo de Carmensa, no fue todo tan negro.

El mismo domingo, en la previa del partido, el atacante estuvo reunido con los dirigentes del club mercedino, quienes le manifestaron sus intenciones de tenerlo en el equipo en los próximos meses: “Yo con la gente de Newbery había creado una relación. A principio de torneo ellos me quisieron llevar pero decidí quedarme, ahora está la posibilidad de que me pueda ir para la segunda fase y esa sería una chance para no quedarme parado, tengo buena relación con el ayudante de campo de Del Bosco”, comentó Rosón.

El máximo artillero que tiene Pacífico además estuvo reunido con allegado a Pablo Quinteros, entrenador de Independiente Rivadavia de Mendoza: “Ellos ya habían venido a verme ante Huracán Las Heras y se habían llevado una buena impresión. El técnico había pedido referencias mías y ya está todo medio hablado para que en enero pueda hacer la pretemporada con ellos”, añadió.

Por más que la clasificación haya quedado en el olvido, Pacífico deberá disfrutar estos últimos partidos del Bacho Rosón, que pareciera alejarse cada vez más de la institución de Avenida Libertador Norte.

Juan Pablo Navío