El superintendente general de Irrigación, Sergio Marinelli, aseguró que su presencia en la Legislatura fue a pedido propio, para despejar dudas sobre permisos de perforación en la cuenca del río Mendoza y desmarcarse de gestiones pasadas.
Durante su visita a General Alvear para acompañar la asunción del nuevo Subdelegado de Aguas del Rrío Atuel, Santiago del Río, el Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, se refirió a su reciente presencia en la Legislatura provincial, donde brindó explicaciones sobre permisos de perforación otorgados en un acuífero restringido.
Marinelli aclaró en diálogo con FM VIÑAS que su comparecencia fue voluntaria: “Llevé a los hidrogeólogos y a los abogados de Irrigación para explicar todo el proceso, que está completamente ajustado a derecho y con el debido respaldo técnico”. Además, señaló que su objetivo fue desmentir cualquier intento de equiparar su gestión con escándalos de administraciones anteriores.
En ese sentido, apuntó directamente contra sectores del kirchnerismo mendocino que —según dijo— “se está queriendo comparar este proceso con lo ocurrido durante la época de Frigerio, donde sí hubo irregularidades, incluso un mercado negro en el recambio de pozos”, manifestó Marinelli. “Yo mismo he estado buscando declaraciones públicas de quienes hoy me cuestionan, y en aquella época no dijeron una palabra. Es indignante”.
Marinelli remarcó que desde su llegada al cargo, Irrigación inició un proceso de ordenamiento hídrico y administrativo que ha sido reconocido por su transparencia. “Todo esto tiene un soporte técnico sólido y un encuadre jurídico impecable. Quien quiera hacer denuncias está en su derecho, pero no encontrará irregularidades”, aseguró.
Finalmente, el superintendente reafirmó su compromiso con una gestión moderna y eficiente del recurso hídrico: “Estamos profesionalizando el sistema, incorporando tecnología y trabajando en conjunto con los productores y las inspecciones para asegurar un futuro sostenible del agua en Mendoza”.
Con estas declaraciones, Marinelli intentó cerrar la polémica y ratificar la legitimidad de su gestión al frente del organismo más importante en materia de aguas en la provincia.
