En una decisión que ha generado controversia y descontento en la comunidad, la justicia otorgó prisión domiciliaria a Joaquín Bajo, el conductor acusado de atropellar y causar la muerte de Gonzalo Nidoriz Aset el pasado 4 de marzo en la Diagonal Carlos Pellegrini.

Joaquín Bajo enfrenta cargos de homicidio simple con dolo eventual, imputación que podría derivar en una condena de hasta 25 años de prisión. El fiscal Guillermo Parigi fijó una fianza de 20 millones de pesos y estableció que el acusado cumpla la detención bajo el régimen de prisión domiciliaria, con control de una tobillera electrónica.

La decisión ha generado gran indignación debido a las circunstancias del accidente. Recordemos que el test de alcoholemia realizado a Bajo tras el incidente arrojó un resultado de 1,13 gramos de alcohol en sangre, lo que llevó a la calificación del hecho como dolo eventual.

La comunidad de General Alvear ha expresado su malestar, considerando la medida como demasiado indulgente, especialmente si se la compara con otros casos similares donde las penas han sido considerablemente más severas.

Familiares, amigos y conocidos de Gonzalo Nidoriz Aset, quienes ya habían realizado una marcha exigiendo justicia, manifiestan que la resolución del fiscal no responde a sus expectativas. La percepción generalizada es que la prisión domiciliaria no refleja la gravedad del hecho y que la justicia aún no se ha hecho presente.

La polémica decisión judicial ha reavivado el debate sobre las penas por delitos de conducción bajo los efectos del alcohol y la percepción de impunidad en casos de accidentes de tránsito con consecuencias fatales.