La vitivinicultura argentina es una víctima más de la baja del consumo y la inflación. Según datos provisorios del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las ventas totales de vinos cayeron 12,52% en julio, en comparación con igual mes del año pasado.
En el séptimo mes de 2015 se habían vendido 1.148.083 hectolitros de vino entre todos los establecimientos vitivinícolas, mientras que este año, sólo se comercializaron 1.004.298 hectolitros en ese período.
Cómo fue la caída
El informe del INV demuestra que la baja en la comercialización total de vinos se debe principalmente a lo ocurrido en el mercado interno.
El relevamiento del Instituto indica que en julio de 2015 las bodegas vendieron un total de 931.960 hectolitros de vino dentro del país. Este año, en cambio, el mismo mes cerró con ventas por 792.803 hectolitros, lo que representa una diferencia del -14,93%.
El resultado se contradice con lo anunciado hace unos días por Guillermo Oliveto, titular de la Consultora W, quien afirmó que “el consumo per cápita de vino no cae en Argentina”.
