Fogones en la casa que fue el epicentro de la Independencia en Mendoza, la Molina Pico de Guaymallén y una gran cantata del Himno Nacional en Plaza Independencia. Pero no fue todo en la víspera mendocina del 9 de julio: los actos se multiplicaron por doquier: barrios y municipios se dieron por notificados de la jornada histórica de los 200 años de la Declaración de la Independencia y, a diferencia del Bicentenario de 2010, esta vez no hubo costosos fastos, sino que se realizaron pequeñas actividades austeras, pero de hondo contenido en todo el territorio argentino, del que Mendoza no está siendo agena, con una amplísima agenda.

Anoche, la vicegobernadora a cargo del Poder Ejecutivo, Laura Montero, acompañó a una verdadera multitud que eligió esperar la medianoche en la Plaza Independencia, para cantar allí el Himno Nacional. Fue una verdadera fiesta que rompió todas las divisiones y se vivió como una actividad popular en serio.