El enólogo Jorge Rubio habló sobre la crítica situación del sector debido a la escasez de vidrio mundial acentuada en nuestro país por el aumento del consumo en el mercado interno y de las exportaciones.

Con un aumento en el consumo de vino durante el 2020 producto de la pandemia, en Argentina la industria vendió más de 1000 millones de botellas, superando el promedio entre 2016 y 2019 que oscilaba entre 800 y 900 millones. De acuerdo a estos datos aportados por Milton Kuret, director de Bodegas de Argentina, en medios nacionales, el incremento ha generado que se acentúe la escasez de vidrio que desde hace varios años tiene a las empresas vitivinícolas al límite.

Y con el incendio reciente de una fábrica proveedora de este elemental insumo, la situación se ha tornado crítica para el sector. Sobre esta problemática situación, en diálogo con FM Viñas, el enólogo Jorge Rubio manifestó: «Es muy grave porque prácticamente están entregando el 50% de lo que las bodegas están demandando y llega un momento en el que te comes el stock y vendes un 50% menos».

En cuanto a las medidas a tomar ante este momento, aseguró que es muy difícil salir airoso: «Tenes que achicarte, porque hay que sacar gente, hay menos elaboración, menos cajas y menos compras de insumos en general que condicionan a los proveedores de las bodegas». Y debido a que es una problema que tienen desde hace tiempo, Rubio pidió soluciones de parte del gobierno provincial y nacional.

Por otra parte, el empresario del sector aseguró que si bien es una situación que afecta a todo el mundo, en nuestra región es más crítica. «Acá se agravó porque aumentó el consumo en el mercado interno y también las exportaciones. Y en otros lugares (del mundo) hay demora de 30 o hasta 90 días pero se entrega el 100% de los pedidos. Acá no pasa y las más afectadas son las PYMES», expresó Rubio, sobre un problema que no promete tener pronta solución.

•L.A.