Gracias al sistema de monitoreo, el menor involucrado ya fue identificado y se ha dado intervención a la justicia.
Las cámaras no solo nos cuidan, son recursos de toda la comunidad que se logran con el esfuerzo de cada vecino. Romperlas no es una travesura, es un delito que perjudica la seguridad de General Alvear.
Hacemos un llamado a la reflexión y a la responsabilidad: cuidar nuestro departamento es un compromiso que debemos asumir entre todos.
