Con un gran entusiasmo, las Escuelas Albergues del sur mendocino comenzaron esta semana las XXXIII Olimpiadas de la Escuela Carlos María de Alvear, un proyecto educativo que ha resurgido y se desarrolla desde hace siete años.

La iniciativa busca congregar a estudiantes de distintos contextos rurales y albergues, ofreciendo experiencias enriquecedoras y actividades recreativas y educativas en un ambiente de convivencia y aprendizaje.

Durante estos días, alrededor de 850 niños participarán en una amplia variedad de actividades como lo son competencias deportivas, talleres artísticos y expresivos, charlas ambientales y plantación de árboles, además de experiencias culturales como visitas al cine y la realización de proyectos educativos interinstitucionales: ‘el gran objetivo es que los chicos vivan, sientan y aprendan, generando recuerdos que no se olvidan jamás’, destacó Silvia Sanz, supervisora de Escuelas Albergue.

El eslogan de estas Olimpiadas, “Un espacio para aprender, convivir y crecer con identidad”, refleja la filosofía del proyecto, que busca fomentar la cooperación, la socialización y la integración entre estudiantes de distintos puntos del departamento.

El cierre de las actividades será el viernes, con la continuidad de propuestas artísticas y deportivas que complementan la experiencia de los chicos.