Productores ganaderos de la zona de Las Aucas, en San Rafael, enfrentan dificultades para trasladar sus animales a la veranada debido al deterioro de los caminos de trashumancia, rutas ancestrales utilizadas para llevar el ganado a pastar en las zonas altas durante el verano. Ante esta situación, el Clúster Ganadero, con el apoyo del Ejército Argentino, ha iniciado un proyecto para mejorar la infraestructura y facilitar el traslado de los animales.

Mariano Amuchastegui, coordinador del área de Infraestructura del Clúster Ganadero, explicó que las intensas lluvias de los últimos meses han modificado el curso de arroyos y deteriorado puentes precarios construidos por los propios productores, dificultando el paso del ganado. En la zona de Las Aucas, 12 productores trasladan alrededor de 1.500 animales, entre caprinos, equinos y vacunos, por un camino que se ha deteriorado con el tiempo, obligándolos a realizar un trayecto más peligroso y extenso.

«Los productores se ven obligados a subir desde los 2.400 metros hasta los 3.100 metros para luego bajar al valle y cruzar dos puentes muy precarios que están casi destruidos», detalló Amuchastegui. «Incluso, muchos animales se caen al arroyo, que tiene una profundidad de hasta 40 metros».

Ante esta problemática, el Clúster Ganadero, en conjunto con la Municipalidad de San Rafael, ha gestionado la obtención de materiales para mejorar los caminos. Sin embargo, el traslado de estos materiales hasta la zona de trabajo representa un desafío, ya que no existen caminos para vehículos.

 

«Gracias a la colaboración del diputado José Vilches, logramos que el Ejército Argentino nos apoye», destacó Amuchastegui. «El Regimiento 8 de Ingenieros realizará la apertura de un camino de 7 kilómetros para facilitar el traslado de los materiales», explicó en diálogo con FM VIÑAS.

El Ejército ya realizó un relevamiento de la zona con drones y se espera que inicien los trabajos antes de que el clima dificulte aún más la situación. El Clúster Ganadero se hará cargo del combustible y otros gastos necesarios para la maquinaria.

«Estos productores realizan un gran sacrificio y cumplen un papel importante en el cuidado de la frontera», resaltó Amuchastegui. «Es fundamental apoyar a estos pequeños productores que viven de la subsistencia y que trabajan en zonas de alta montaña».